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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://mespanolp.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Mundo m&#xE1;gico</title><description>&lt;a target='_blank' style='font-weight: bold;font-size: 1.20em;' href='http://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/municipios/zaragoza-id50297'&gt;El Tiempo. Consulte la predicci&#xF3;n de la AEMET para&#xA0;Zaragoza&lt;/a&gt;</description><link>https://mespanolp.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>DESPIERTA EN SU PROPIO SUE&#xD1;O</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/040501-despierta-en-su-propio-sueno.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/040501-despierta-en-su-propio-sueno.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;">Soltera, muy se&ntilde;ora ella, superados los ochenta, do&ntilde;a Paquita es la esencia del alma so&ntilde;adora. Cree y siente la necesidad del amor que un d&iacute;a se apag&oacute;, pero que lleg&oacute; a crecer con una intensidad abrasadora. Los residuos contin&uacute;an y all&iacute; est&aacute; ella para dar fe de unos tiempos que siempre se agitan en su interior. La conoc&iacute;&hellip;, mi memoria se encuentra algo diluida&hellip;, no dir&eacute; cuando. Puede que haya muchas Paquitas en el mundo como esta alma sensible que todos los d&iacute;as pasea su soledad, y que habla y transmite a quien le quiera escuchar. La m&iacute;a es muy especial y de tarde en tarde me encuentro con ella, siempre bien atildada y con los labios rojos dibujando una sonrisa. Habla y canta sola, no importa, no est&aacute; loca si bien la existencia no deja de ser una locura que cada uno la lleva como puede. Es posible que la vida no le salude como bien merece, pero ella sonr&iacute;e a la vida, a pesar del letargo que sufre. Es primavera y el verano se acerca.</span></p><p><span style="font-size: large;"> Paseo por la ribera del Ebro en su discurrir por Zaragoza, muy cerquita de la bas&iacute;lica de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar. Ella se encuentra sentada en un banco con la mirada puesta en direcci&oacute;n a las aguas del r&iacute;o; contempla la fauna y flora, escucha los trinos de los p&aacute;jaros, el rugir del viento. Se siente un esp&iacute;ritu libre, y por momentos se abstrae de la realidad cotidiana y lanza al espacio su pasi&oacute;n por la copla, pero no cualquier copla. Los paseantes la observan, algunos con una sonrisa burlona, otros con afecto. Me acerco sigilosamente hacia donde est&aacute; y por un momento consigue que su voz se confunda con la de la recordada Conchita Piquer. Pero evidentemente no es ella. De su garganta y con plet&oacute;rica sensaci&oacute;n de sentimientos que surgen de sus entra&ntilde;as unos &ldquo;Ojos verdes&rdquo; que me derriten. &iexcl;Ay qu&eacute; sorpresas da la vida! Camino, medito sobre mi pasi&oacute;n por la m&uacute;sica, por las letras, por las cosas bellas que nos regala la vida, aunque tambi&eacute;n las hay tristes. S&iacute;, es cierto, los elementos m&aacute;s hermosos de nuestra existencia no cuestan dinero. Vale con amar y no odiar. </span></p><p><span style="font-size: large;">Doy un paso adelante y me planto junto a ella. &ldquo;Do&ntilde;a Paquita (le digo) ha logrado usted emocionarme&rdquo;. Me siento al lado de esta mujer que generosamente comparte su banco. Sigue mirando al frente y me dice: &ldquo;Es que la copla cuenta unas historias tan bonitas, tan tristes y a la vez alegres, y de amores despechados que llenan de vida. Mi vida est&aacute; llena de esta m&uacute;sica&hellip;&rdquo; De repente se para, gira la cabeza, me mira a los ojos fijamente y como asustada me espeta con suavidad: &ldquo;Usted tiene los ojos verdes&hellip; Usted&hellip;.&rdquo; Y se queda cortada. Con sus manos, con sus dedos, palpa suavemente mi cara como si de una caricia se tratase, hasta llegar a mis ojos que los observa con detenimiento. Suelta unas l&aacute;grimas y contin&uacute;a dici&eacute;ndome: &ldquo;Usted me recuerda unos a&ntilde;os j&oacute;venes cuando viv&iacute;a en Barcelona, que aun a pesar de hacer mucho tiempo de ello, siguen muy vivos en mi. &Eacute;l era alto, musculoso, rubio, ven&iacute;a en barco de un pa&iacute;s muy lejano. Fue una historia muy dulce y bella, tan dulce como la miel, tan bella que te guiaba hacia un sue&ntilde;o del que nunca he querido despertar. As&iacute; que estoy despierta en mi propio mundo&rdquo;. &iexcl;Ay Paquita!, que algo sab&iacute;a ya de ella, que m&aacute;s de una vez nos hab&iacute;amos cruzado por los caminos estableciendo un entendimiento, una comunicaci&oacute;n hermosa entre dos seres cargados de sensibilidades afines. </span></p><p><span style="font-size: large;">Sobre ella, cual musa me pareci&oacute;, me hab&iacute;a planteado muchas historias. Vista ahora, de su juventud puede apreciarse que ha sido una mujer excepcionalmente guapa, pero su belleza parece sacada de su fuerza interior y proyectada hasta cubrir lienzos en blanco que se quedan empapados por colores llenos de sentimientos y trabajados por artistas que bien podr&iacute;an ser de la talla de Julio Romero de Torres, o Zuloaga, Rusi&ntilde;ol, Sorolla&hellip; Tambi&eacute;n la miro embobado y trato de profundizar en su propio ser. Entonces ella empieza a entonar como un murmullo muy especial, ese &ldquo;Tatuaje&rdquo; que tan primorosamente cantara tiempos ha, tambi&eacute;n Conchita Piquer. Vuelve a aquel Barcelona de sus tiempos y me cuenta que &rdquo;&eacute;l vino en un barco de nombre extranjero. Se llamaba, se llama Adam. Era alto y rubio como la cerveza y ten&iacute;a los ojos verdes. Le vi acompa&ntilde;ado de unos amigos por el inicio de las Ramblas de Barcelona. Me mir&oacute;, le mir&eacute; y todo a nuestro alrededor se qued&oacute; en formas difuminadas, o no exist&iacute;a para nosotros. Me dijo su nombre y yo le di el m&iacute;o. Comenzaron unos d&iacute;as de bonanza, de ensue&ntilde;o para mi. Me tom&oacute; de las manos y a las pocas horas ya est&aacute;bamos abrazados con ardor. Pero su barco ten&iacute;a que partir cuatro d&iacute;as despu&eacute;s y nos juramos amor eterno. Me daba miedo a que la despedida fuese para siempre, pero &eacute;l me dijo que no, y poco antes de que la nave levantara anclas, como prueba de amor ciego, &eacute;l se hizo un tatuaje: era un coraz&oacute;n atravesado por una flecha con los nombres de Adam y Paquita. Yo hice lo propio, lo llevar&iacute;a siempre y jam&aacute;s iba a ser borrado. Esper&eacute; un a&ntilde;o, dos y hasta m&aacute;s, y casi d&iacute;a a d&iacute;a recorr&iacute;a el camino hacia el puerto a preguntar a los marineros por este hombre . A todos les ense&ntilde;&eacute; mi brazo tatuado por un amor que cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s perdido para Adam, pero que yo conservar&eacute; siempre. Ahora, en Zaragoza, espero. Recreo en mi alma lo que podr&iacute;a haber sido mi vida y me dedico a pensar que mis sue&ntilde;os son reales. S&iacute;, mi amigo, en la vida no hay nada m&aacute;s maravilloso y profundo que los sentimientos derivados del verdadero amor. Y yo, en este banco, espero hoy sentada. Ma&ntilde;ana no lo s&eacute;, pero nos veremos m&aacute;s veces&rdquo;.  No quiero decir adi&oacute;s, mi alma se halla encogida. Pero ha llegado el momento de levantarse y mis ojos verdes miran con la mayor ternura a do&ntilde;a Paquita. A mi tambi&eacute;n me gusta la copla, y no puedo evitar, antes de marchar, susurrarle al o&iacute;do &ldquo;La bien pag&aacute;&rdquo;.</span></p><p><span style="font-size: large;"> Que me perdone Miguel de Molina.</span></p><p>&nbsp;</p><p><span style="font-size: large;">MANUEL ESPA&Ntilde;OL</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 05 Apr 2016 23:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>LA VIDA EN UN CIRCO GENIAL</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/031401-la-vida-en-un-circo-genial.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/031401-la-vida-en-un-circo-genial.php</guid><description><![CDATA[<p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Estoy de nuevo en Madrid, y ya me da la impresi&oacute;n de que mi esp&iacute;ritu surrealista se dispara sin remedio: carteles circenses con equilibristas, trapecistas, payasos, magos, elefantes con unas trompas enormes.... Sus calles constituyen un circo genial con personajes ilustres que a cambio de un voto te hacen promesas que parecen fant&aacute;sticos&nbsp;&nbsp; malabares, es decir, "nada por aqu&iacute;, nada por all&aacute; y ma&ntilde;ana, el diablo que te ha vuelto a enga&ntilde;ar". Pero estos aspirantes a magos no son los geniales que me gustan, es m&aacute;s, se les ve venir con su escasa capacidad de dialogar por los cauces de la noble sonrisa y del raciocinio, que adem&aacute;s, una vez conseguidos sus objetivos, "si te he visto no me acuerdo".</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Hoy he disfrutado de una banda de m&uacute;sica fant&aacute;stica plagada de gentes animadas, con la cara pintada de blanco, pantalones a cuadros y zapatones, que me ha transportado hacia un mundo deliciosamente feliniano y con toques irreverentes. Ese s&iacute; que es el mundo de mis sue&ntilde;os con sus aires felices que me llenan de recuerdos hermosos y divertidos. Y como si de los flautistas de Hamelin se tratase, me he ido tras ellos por el Viejo Madrid, por ese Madrid castizo que si lo hubiese conocido Federico Fellini, no dudo que entre los escenarios evocadores de Madrid y Roma hubiese desatado aun mas su imaginaci&oacute;n plagada de arte, colorido y buen humor, que tan necesario es en este valle, no s&eacute; si de encuentros o de encontronazos. El caso es que la banda ha puesto punto final al concierto alegre y divertido junto al Palacio de Oriente y frente al Teatro Real, pero este Madrid de tantos suspiros, de chulapas y chulapos no se ha detenido. "A ver...", que se dice por estos lares.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">S&iacute;, estoy repleto de enso&ntilde;aci&oacute;n y de alegr&iacute;a, si bien al momento de acabarse el pasacalles me he llevado el gran susto, pues despistado de mi noto una mano que por detr&aacute;s me da golpecitos en el hombro y al volverme me encuentro con la figura de Franco vestido de almirante, y para colmo, descabezado. "&iquest;Pero es que no me conoces, Gabino?". Y me encuentro con un malvado hombre invisible. !Como iba a reconocerle!. "Pues no te conozco, modorro". Se quita parte del disfraz y me quedo de piedra al ver a Manolo, el amigo de mi primo Marcelo, que ha venido a la capital de la Villa y Corte, "a ver si me abro camino en el mundo de los c&oacute;micos de la legua&rdquo;.. Le digo que se quite el disfraz, que le invito en el Arco de San Gin&eacute;s a tomar un chocolate doble con churros, que mientras tanto el traje se lo guardara Rita la Cantaora, que a ella le dejaremos la consumici&oacute;n ya pagada para cuando vaya. Mientras, me confiesa Manolo que &eacute;l y Rita se ha hecho novios, o no s&eacute; si me ha dicho que pareja inestable. As&iacute; que Paco Franco y Rita lo que se da no se quita, la pareja del a&ntilde;o. Se lo contar&eacute; a Marcelo, otro que tal...</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Dejo a mis amigos que sigan haci&eacute;ndose fotos con los turistas con las compensaciones&nbsp; de las propinas, y sigo mi periplo desenfadado por la calle Arenal y Puerta del Sol, donde las figuras est&aacute;ticas hacen uso de toda su imaginaci&oacute;n&nbsp; brindando sus prodigios art&iacute;sticos: el desafiante jugador de ajedrez ba&ntilde;ado en maquillaje dorado y sin mover ni una pesta&ntilde;a, la florista de Alcal&aacute; que cautiva al personal, el motociclista que desaf&iacute;a la ley de la gravedad&hellip;Todo ello est&aacute; ba&ntilde;ado por meritorias actuaciones musicales, como la pareja de acordeonistas procedentes de la vieja Europa del Este, el violinista en el tejado, el saxofonista de Chamberi, Rosana la bailarina de claque... No s&eacute;, pero lo que es a mi me gustar&iacute;a montar alg&uacute;n&nbsp; numero, pero no s&eacute; hacer nada, que si algunas veces llamo la atenci&oacute;n es por mis locuras, eso s&iacute;, siempre inofensivas. Puede que cuando hay acordeonistas o violinistas y toquen alg&uacute;n bolero, saque a bailar a la turista sueca que termina sac&aacute;ndome los colores, o a la se&ntilde;ora voluminosa muy simp&aacute;tica y sin complejos con la que me marco un chotis, muy amarraditos los dos, ante los aplausos del publico y hasta alguna c&aacute;mara indiscreta para verg&uuml;enza m&iacute;a.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">En el fondo, si es que voy mucho por all&iacute; es que muy cerquita se halla el Teatro Real, uno de los grandes templos del mundo de la &oacute;pera. Y junto a sus puertas sue&ntilde;o, y veo a Pl&aacute;cido Domingo, y me imagino a Mar&iacute;a Callas en sus &eacute;pocas m&aacute;s esplendorosas, y mi coraz&oacute;n&nbsp; se eleva hasta el Olimpo de la m&uacute;sica. Soy el eterno so&ntilde;ador que no quiere despertar, y que cuando se va de ese entorno entona por lo bajito para que nadie me oiga, algunas de esas arias inmortales que tan grabadas se quedan en mi. Pongamos por caso, "Una furtiva lacrima".</span></p> <p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;"><strong>MANUEL ESPA&Ntilde;OL</strong></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 14 Mar 2016 12:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>DESNUDO Y CALADO HASTA LOS HUESOS</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/030203-desnudo-y-calado-hasta-los-huesos.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/030203-desnudo-y-calado-hasta-los-huesos.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;">Camino por una calle solitaria, con &aacute;rboles y pocas casas. El cielo est&aacute; cubierto de negros nubarrones. Comienza a chispear, a llover con fuerza, y mi gabardina gris y mi gorro australiano tambi&eacute;n gris&aacute;ceo se mojan con la misma intensidad que el suelo. Debo buscar refugio, pero todos los portales est&aacute;n cerrados; tan solo a lo lejos se vislumbra un letrero que dice &ldquo;Mes&oacute;n T&iacute;pico&rdquo;. Inicio una veloz carrera dentro de mis posibilidades y al cabo de diez minutos llego al local calado hasta los huesos y tiritando de un fr&iacute;o acrecentado por la fuerza del viento. Estamos en Zaragoza, cerca de la ribera del Ebro, es lo normal. En los bolsillos llevo algunos billetes y monedas que me pueden sacar de un apuro. Con cara de susto abro la puerta y entro. All&iacute; est&aacute; ella, una mujer que se sorprende al verme como si yo fuese una aparici&oacute;n fantasmal. No me da tiempo ni de decir buenos d&iacute;as, ya que nada m&aacute;s entrar estornudo con fuerza repetidamente. Eso s&iacute;, el local es acogedor y con una iluminaci&oacute;n suficiente como para crear un buen ambiente. Encima del mostrador, pero higi&eacute;nicamente protegidas, se encuentran cazuelas de callos, de cocidos monta&ntilde;&eacute;s y madrile&ntilde;o, ensaladilla rusa, calamares en su tinta, croquetas variadas&hellip; Vamos, toda una tentaci&oacute;n para romper con las normas del endocrin&oacute;logo. Pero para eso estoy yo, tanto que hasta Gloria, la mesonera, me lo nota. &ldquo;&iquest;Pero de donde sale usted as&iacute;, alma de Dios?&rdquo;, me dice. &ldquo;Qu&iacute;tese la ropa y s&eacute;quese, no sea que le pase como a mi difunto marido, que muri&oacute; de una pulmon&iacute;a hace 12 a&ntilde;os aqu&iacute; en este mismo lugar. &iexcl;Huy&hellip; y adem&aacute;s qu&eacute; mala cara tiene!&rdquo;. Me quito la gabardina a la vez que el gorro, me la toma y la retuerce como si fuera una toalla empapada. Afortunadamente el mes&oacute;n est&aacute; calentito y empiezo a tener&nbsp; mejores sensaciones, aunque insuficientes. &iexcl;Pero qu&eacute; amable es esta se&ntilde;ora, oiga. Todo un encanto! Ella sigue mir&aacute;ndome detenidamente, aunque como una inofensiva criatura necesitada de auxilio. &ldquo;Pero esa camisa, &iexcl;madre m&iacute;a como est&aacute;! Fuera, d&eacute;mela tambi&eacute;n&rdquo;, me dice. Y me quedo en camiseta y en un momento tambi&eacute;n sin pantalones ni calcetines y termino con nudismo&nbsp; total. Ya pueden ustedes imaginar mi situaci&oacute;n; de risa y con mucha verg&uuml;enza. De repente toma Gloria el tel&eacute;fono interior conectado con el piso de arriba y dice con aspecto y acento nervioso: &ldquo;Lolita, hija. &iquest;Te acuerdas donde est&aacute; la ropa que guardamos de tu padre, que en paz descanse? (silencio) Pues baja la ropa interior y un albornoz, que creo que le ira bien a este se&ntilde;or &iquest;C&oacute;mo se llama usted? (silencio) Dice que se llama Gabino. Pues eso, baja la ropa para Gabino&hellip; Ah, y unas zapatillas de estar por casa. Que no, que a mi no me pasa nada, que no estoy loca todav&iacute;a. Tu haz r&aacute;pidamente lo que te diga y no preguntes tanto&rdquo;. Atento a la conversaci&oacute;n telef&oacute;nica entre madre hija, tapado por una cortina, y del todo desnudito, comienzo a preocuparme. Vaya n&uacute;mero, pero para no creerlo&hellip; Al momento baja Lolita, una ni&ntilde;a muy guapa y con cara de bondadosa, como la madre. Me quedo embobado mir&aacute;ndola y el embobamiento desaparece cuando la chica me dice que tengo un parecido asombroso con su padre (q.e.p.d.). Y me trata con una simpat&iacute;a muy especial y sin ning&uacute;n complejo. Mientras me tapo con la cortina con una mano, con la otra me voy poniendo las prendas que me muestran sin mirar de frente y que me encajan un poco estrechamente; vamos, como para filmarlo. As&iacute; que bien tapadito y abrigado, comienzo a relajarme. La ropa mojada se la han quedado para secar, y aqu&iacute; con tan buena compa&ntilde;&iacute;a me quedo hasta que todo vuelva a la normalidad, no importa el tiempo que necesite, que hoy no tengo prisa alguna, que Jimena me ha abandonado por dos d&iacute;as &ldquo;sin que sirva de precedente&rdquo;, seg&uacute;n me dijo, y no s&eacute; c&oacute;mo puede acabar la aventura. El caso es que la cara de susto y fr&iacute;o no me ha abandonado del todo, y Lolita le dice a su se&ntilde;ora madre que &ldquo;Gabino, que ya lleva las ropas de pap&aacute;, parece de la familia. A&uacute;n tiene fr&iacute;o y no le hemos ofrecido ni un t&eacute; o caf&eacute;&rdquo;. Yo les digo que &ldquo;aqu&iacute; estoy muy bien y con una compa&ntilde;&iacute;a que me da mucho calor. Lo malo es que si vienen clientes y me ven con este aspecto, igual les espanto; claro, que si no molesto abusando de su bondad, podr&iacute;a refugiarme en el piso superior&rdquo;. Me dicen que no hay problema, que la puerta la han cerrado a fin de evitar problemas. &ldquo;Adem&aacute;s aqu&iacute; hay mejor calefacci&oacute;n que arriba, y como usted est&aacute; desnudo&hellip;&rdquo;. Entiendo que el espect&aacute;culo no es precisamente agradable, que &ldquo;ahora que me doy cuenta, la ropa del finado me est&aacute; m&aacute;s estrecha de lo que imaginaba y en cualquier momento puede saltar la sorpresa. Y como parece que ninguno de los tres tenemos prisa, establecemos una tertulia divertida acompa&ntilde;ada de buenas viandas y un vino tinto del Somontano de Barbastro, que resucita. &ldquo;Nunca hubiese imaginado &ndash;suelta Gloria- que iba a pasar lo de hoy. Ha sido tan entra&ntilde;able y a la vez tan divertido&hellip; Si me permites que te tutee, Gabino, te dir&eacute; que tu cara ya no es la de antes. Pareces divertido y buena persona&rdquo;. Les comento que no s&eacute; c&oacute;mo pagar tanta bondad y cari&ntilde;o, que espero que en la ropa mojada y ya seca se hayan secado tambi&eacute;n los billetes y las monedas. Las dos me cortan en seco: &ldquo;Ni se te ocurra. Este es nuestro modo de vida y en la vida no se trata de ganar dinero, sino de disfrutar de ella. Tu nos has hecho disfrutar&rdquo;. Lolita apostilla que &ldquo;otro d&iacute;a te vienes tu con tu mujer y los cuatro lo pasaremos muy bien&rdquo;. Con la ropa propia seca y con muy buen aspecto, salgo de nuevo a la calle. Luce el sol, se ve animaci&oacute;n. Tan&nbsp; pronto&nbsp; se ha abierto la puerta del Mes&oacute;n T&iacute;pico han entrado clientes. Gloria y Lolita lucen sus mejores sonrisas y yo voy alegre por la calle cantando &ldquo;Volver&rdquo;. Por supuesto que volver&eacute;.</span></p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-size: large;"><strong>MANUEL ESPA&Ntilde;OL</strong></span></p>]]></description><pubDate>Wed, 02 Mar 2016 22:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>FUNDIDOS POR EL HIELO Y LA NIEVE</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/022601-fundidos-por-el-hielo-y-la-nieve.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/022601-fundidos-por-el-hielo-y-la-nieve.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><em style="font-size: 1em;">Sue&ntilde;o, siempre sue&ntilde;o, con el amor, con el &eacute;xtasis que produce la felicidad, con los tiempos pasados, con los tiempos venideros, con las pesadillas infernales. &iquest;Es un delito?&nbsp; No creo, lo que parece es que la realidad me huye y entonces me veo en la necesidad de crear mi propio tiempo, el que imagino, el que deseo en constante b&uacute;squeda de una libertad que me hacen sentir de una manera un tanto surrealista. Pero pienso que eso es bonito: jugar con el ayer&nbsp; y proyectarlo hacia el futuro sin huir de los aires presentes que nos anclan a unos momentos a veces muy aut&eacute;nticos, pero que no siempre gustan. Gabino, Manuel, &iquest;eres feliz?, me pregunto con cierta frecuencia. Hoy me encuentro muy feliz, y no s&eacute; por qu&eacute;, me est&aacute; dando por pensar en un conjunto de revoltijos que me transportan desde la infancia hasta la madurez, abarcando todas las fases de la vida. Comencemos por retrotraerme a determinados pasajes de mi infancia en Biescas hasta convertirme en el adulto aprendiz de todo, que es lo que soy hoy en d&iacute;a.</em></span></p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-size: large;">El reloj de la torre&nbsp; de El Salvador, de Biescas, da las 8 de la ma&ntilde;ana. Comienzo a abrir los ojos. Bajo la ventana de mi cuarto oigo a un hombre decir a otro: &ldquo;La que ha ca&iacute;do. Y encima, con hielo en las calles&rdquo;. El Evaristo se ha roto la cadera y una de las vacas de Tom&aacute;s ha patinado al entrar en la cuadra y se ha roto los cuernos. Con el fr&iacute;o que hace, lo calenticos que estar&iacute;amos en la cama. Anda, vamos a tomar un carajillo a Ruba, chiqu&eacute;&rdquo;. Tengo 12 a&ntilde;os, estoy en la habitaci&oacute;n &ldquo;Valle de Broto&rdquo;, saco la mano derecha fuera y r&aacute;pidamente la vuelvo a poner en el interior de la cama. Mi impaciencia tiene un l&iacute;mite y al final decido ponerme en pie de un brinco, abro el ventano para que entre la luz, y el pueblo presenta un color blanquecino total. Tras un peque&ntilde;o par&eacute;ntesis, los copos de nieve han vuelto a hacer su aparici&oacute;n, y &iexcl;con qu&eacute; fuerza!. Son enormes. Y as&iacute; estoy durante un buen rato tapado con una manta que me cubre de arriba abajo, desde los pies hasta la cabeza como si fuese un fantasma, tan feliz&hellip; Hoy no habr&aacute; que ir a clase. A ver qu&eacute; hacen conmigo. Pronto entrar&aacute;n en la estancia la abuela, la t&iacute;a, la otra t&iacute;a, la otra, y el abuelo, y me dir&aacute;n lo mismo: &ldquo;Arriba, coraz&oacute;n. Vete al ba&ntilde;o, v&iacute;stete pronto y baja a la cadiera, que tu t&iacute;o Juli&aacute;n ya ha encendido la hoguera, que ah&iacute; estar&aacute;s m&aacute;s caliente y desayunar&aacute;s mejor. Eso s&iacute;, b&aacute;jate bien lavado y peinado&rdquo;. As&iacute; que me espera un buen caf&eacute; con leche caliente y con un platito de nata acompa&ntilde;ado de unas ca&ntilde;adas (tortas r&uacute;sticas con az&uacute;car y aceite) que devoro con cara de felicidad. Hoy no ha venido Basi que tanto me mima, por lo que el chocolate caliente y humeante quedar&aacute; para el d&iacute;a siguiente. Vamos, igualico que ahora. Llega mi t&iacute;o Sebasti&aacute;n y me dice que cuando termine el desayuno pase con &eacute;l a la tienda, y de all&iacute; a la trastienda, que habr&aacute; que preparar el aceite para la venta. No son tiempos del l&iacute;quido elemento embotellado, sino que viene en grandes garrafas para su venta a granel. Pues s&iacute;, dadas las bajas temperaturas, el aceite est&aacute; congelado y hay que derretir por m&eacute;todos un tanto primitivos. Es igual, que mientras haya buen humor y cari&ntilde;o soy el ser m&aacute;s feliz del mundo en esa tienda en la que no hago m&aacute;s que revolver, que hasta me hacen la vista gorda para que pueda sacar clandestinamente de la estanter&iacute;a esos pi&ntilde;ones que tanto me gustan, y las pastillas de caf&eacute; con leche&hellip;. Llegan dos clientas mayorcitas, les pregunto qu&eacute; desean. &ldquo;Hablar con alguien responsable&rdquo; me contestan con una sonrisa ir&oacute;nica, y yo me cabreo, que ser&eacute; un nene, pero cuando hay que ser serio lo intento, que otra cosa es que lo consiga. Bueno, me hago el enfadado y a las damas las dejo con t&iacute;a Pura y t&iacute;a Trini. En un instante, cuando me dirijo a la puerta, entra la t&iacute;a Concha, de Ruba. Hace la compra, sale tambi&eacute;n con un recipiente de leche y me apresuro a llev&aacute;rsela hasta el bar. Me dice que muy bien, que le acompa&ntilde;e, que &ldquo;ah&iacute; est&aacute;n tus primos Jes&uacute;s y Ram&oacute;n. Vente a jugar con ellos, que lo pasar&eacute;is muy bien&rdquo;. Cruzamos la calle y en un momento nos plantamos en el lugar. La calle est&aacute; con un espesor de poco m&aacute;s de medio metro de nieve y los chicos de mi edad lanz&aacute;ndose bolas de nieve por los pasillos abiertos. As&iacute; que dejamos los libros y nos lanzamos los tres a la batalla blanca y con algunas peque&ntilde;as dosis de malicia. Una chica me lava la cara bruscamente con dos pu&ntilde;ados del blanco elemento y se echa a correr. Como debe ser, pongo cara de tonto y de susto, y mis amigos me dicen que me apa&ntilde;e solo en mi venganza. Corro tras Pil&iacute;n y cuando estoy a punto de alcanzarle para ahuecarle el vestido a la altura del cuello y con la nieve preparada, aparecen todas las chicas del pueblo y acabo perseguido por ellas. Alg&uacute;n d&iacute;a mi venganza ser&aacute; terrible, aunque dada mi inocencia... Si es que soy tonto&hellip; El caso es que acabamos todos, chicos y chicas, tomando ese chocolate que nos calienta por dentro, que nos ensucia la cara y que nos prepara para nuevas travesuras con las risas correspondientes de chicos y grandes. No, no ha habido enfado alguno.</span></p> <p><span style="font-size: large;">Vuelvo a la tienda. Me paso a la cuadra, que est&aacute; enfrente, para calentarme un poco mientras pacen serenamente las doce vacas de uno de los establos. Vuelvo a la tienda. El abuelo me me dice que &nbsp;ni mis t&iacute;os ni mi madre se hallan en casa, y que hay trabajo. Adem&aacute;s est&aacute;n a punto de llegar cuatro mulos con sus muleros de Aso, y hay que cargarlos con productos de la tienda. No hace falta que me digan nada, que arranco con rapidez y me voy corriendo a Casa Ruba a darles el recado. All&iacute;, bien atendidos por Ram&oacute;n y Luc&iacute;a &nbsp;(los padres de Jes&uacute;s y Ramon&eacute;) no paran de re&iacute;r teniendo por delante unos vasitos de vino y unos callos que comentan saben a gloria. Les digo que como no me den parte, me chivo. Y como callos, pero de beber me dan agua, que tampoco estaba mal en aquel momento y que actualmente me escandalizar&iacute;a.&nbsp; &iexcl;Qu&eacute; barbaridad, qu&eacute; crimen&nbsp; es ese de ingerir callos acompa&ntilde;ados de agua! Y cuando lo cuento actualmente, el primo Ram&oacute;n Ruba se me descuajeringa de risa. Menos mal que este Ramon&eacute; , con eso de que soy mayor (somos mayores) y algo de borrachitos ya tenemos, trata de resarcirme de esos momentos infantiles tan divertidos de H2O y que en el fondo a&ntilde;oramos. Los buenos callos han de ser acompa&ntilde;ados con vino tinto y si me apura alguien, dir&eacute; que no maridan nada mal con un buen cava, como el que pruebo de tiempo en tiempo en las madrile&ntilde;as Cuevas de Luis Candelas.</span></p> <p><span style="font-size: large;">Han pasado ya varias generaciones y la que representamos aquellos amigos de infancia como Ram&oacute;n, Teresa Mar&iacute;a, Pilita, Ana Mari, Kiko, Jos&eacute;, Pepe Luis, Agust&iacute;n, Ricardo, Paco, Juan, Jorge, Manol&eacute;, Eduardo, los To&ntilde;ines, Pedro&hellip; hemos dejado atr&aacute;s a personas muy queridas que siempre permanecer&aacute;n vivas en nuestro interior, y el caso es que hemos llegado a primera l&iacute;nea, plet&oacute;ricos de buen humor y conscientes de que el camino que nos queda se va acortando. Es igual. Cuando nos juntamos en el pueblo y muchas de las veces nos reunimos en Casa Ruba, somos las personas m&aacute;s felices del mundo sin mirar hacia la l&iacute;nea de horizonte. La de tonter&iacute;as que salen a la luz, y las que esperamos puedan salir durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s, aunque sea salpicados por algunos momentos de inevitable emoci&oacute;n.</span></p> <p><span style="font-size: large;">S&iacute;, hemos dado un gran salto en el tiempo, y cuando subo a Biescas no puede faltar la tertulia con Ram&oacute;n. Si rozamos la soledad nos situamos en la barra en la zona &ldquo;El rinc&oacute;n del abuelo&rdquo;, donde hablamos de lo divino de lo humano, recordamos que en los tiempos primitivos del bar-hotel (Casa fundada en 1884) se limitaba con la carpinter&iacute;a de Salvador Lacasa y en la parte de atr&aacute;s, en el actual comedor se hallaba ubicado el Cine Duarsal, donde los domingos ve&iacute;amos pel&iacute;culas y siendo ya un poco m&aacute;s mozos trat&aacute;bamos de ligar los chicos con las chicas, aunque ahora que pienso no s&eacute; si eran ellas con nosotros. A&uacute;n recuerdo que en ocasiones se hac&iacute;a teatro en esa misma sala, y hasta vi a all&iacute; Maxi interpretar a un personaje protagonista. &iexcl;Y qu&eacute; bien lo hac&iacute;a! Las sesiones dominicales de la tarde a primera hora, estaban dedicadas a los menores como nosotros (&iexcl;qu&eacute; desconsideraci&oacute;n!) , y dentro se respiraba un aroma muy humano mezclado con el de las pipas y cacahuetes que consum&iacute;amos mientras atacaba el S&eacute;ptimo de Caballer&iacute;a, o el malo de turno recib&iacute;a su castigo.</span></p> <p><span style="font-size: large;">Mis ra&iacute;ces, amigo primo Ram&oacute;n, est&aacute;n en Biescas intentando juntarse con todas las buenas gentes que desde el d&iacute;a en que aparec&iacute; me abrieron sus casas, sus vidas. Aqu&iacute; volv&iacute; a sentirme ni&ntilde;o y aqu&iacute; he madurado (no s&eacute; si del todo). Es mucho lo que debo a esta tierra, es mucho lo que tengo para recordar de tu familia, de la m&iacute;a, de las chocolatadas que de ni&ntilde;os nos hac&iacute;a Lourdes Oliver en Arratiecho, de las frutas robadas y hasta toleradas, de algunas travesuras que alg&uacute;n d&iacute;a contar&eacute; y que ahora no me atrevo.</span></p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-size: large;"><strong>MANUEL ESPA&Ntilde;OL</strong></span></p>]]></description><pubDate>Fri, 26 Feb 2016 18:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>VUELVE LA CENSURA PREVIA</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/021701-vuelve-la-censura-previa.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/021701-vuelve-la-censura-previa.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;<span style="font-size: large;">&iexcl;Vaya d&iacute;a que llevo discutiendo conmigo mismo! Como siempre, no he llegado a ning&uacute;n acuerdo en mis formas de expresi&oacute;n, ni en los objetivos trazados, que siempre he huido de las vulgaridades, las broncas fuertes y los insultos personales. Oiga, que para eso est&aacute;n los pol&iacute;ticos trepas que no saben hablar (no todos, seamos correctos) y en estos momentos no s&eacute; de quien fiarme. S&iacute;, estoy cabreado y sin pretender mostrar mi acritud al m&aacute;ximo, algunos flecos pienso dejar que se me vean con toda claridad. No se ponen de acuerdo y Sus Se&ntilde;or&iacute;as tan s&oacute;lo se anuncian p&uacute;blicamente pidiendo la concesi&oacute;n cargos. Si es que parecen menores de edad que tienen la masa gris en su estado m&aacute;s incipiente (&iexcl;ojo, que no les he llamado tontos!). Bueno, no he soltado por el momento burrada alguna, pero al ritmo que vamos puede pasar cualquier cosas. Del R&eacute;gimen anterior no quiero hablar en exceso, que a veces las r&eacute;plicas son m&aacute;s peligrosas que los propios terremotos y a&uacute;n quedan restos&hellip; Y para colmo, la censura de TVE al Rey em&eacute;rito de Espa&ntilde;a Juan Carlos I. &iexcl;Ay!, que a mis j&oacute;venes setenta a&ntilde;os, estar&iacute;a muy formal y algo mono recordando tonter&iacute;as del pasado. El caso es que con medio centenar a&ntilde;os de ejercicio de la profesi&oacute;n de periodista, llevo acumulada una represi&oacute;n filosofal que no me la puedo quitar as&iacute; como as&iacute;. En la &eacute;poca de Franco tuve que aprender a mantener el puesto laboral y fui moderado, tratando como todos mis compa&ntilde;eros, tambi&eacute;n de escribir entre l&iacute;neas para intentar que se entendiese algo de la propia informaci&oacute;n, y sin embargo siempre hubo alguien que dec&iacute;a eso de &ldquo;no te pases chaval, que si pones m&aacute;s detalles se te va a entender todo&rdquo;. Y hasta que se levant&oacute; la censura previa, que ya ten&iacute;a bemoles eso de la visita de cada noche al censor con las p&aacute;ginas de pruebas. En Deportes, especialidad en la que igualmente trabaj&eacute; durante mucho tiempo, no se registraban mayores problemas, aunque se miraban con lupa las alineaciones y dem&aacute;s por si hab&iacute;a alg&uacute;n nombre extraviado, pero la realidad es que te enfrentabas m&aacute;s a los hinchas del equipo que hab&iacute;as criticado, a los jugadores que se estaban enfrentando a su posible renovaci&oacute;n de contrato o al fichaje por alg&uacute;n club que resolviese sus problemas econ&oacute;micos, que anda, que nosotros tambi&eacute;n ten&iacute;amos los nuestros. Pobretes unos y otros, que tampoco se trataba de hacer sangre. La situaci&oacute;n era llevadera porque est&aacute;bamos ejerciendo la profesi&oacute;n que con sus pros y sus contras m&aacute;s nos gustaba, que era mejor hablar de un gol de Kubala, que hacer las informaciones laborales y sindicales teledirigidas. Eran tiempos en los que se pon&iacute;a a prueba el m&aacute;ximo de nuestra capacidad de resistencia. Deb&iacute;amos ser buenos y convencernos de ello para luego sacar tu propia sonrisa. &iexcl;Menos mal que ahora puedes hacer un corte de mangas, y si no haces menci&oacute;n de agresividad no pasa nada. Y como en esta Espa&ntilde;a, Grande y Libre, en la que las monedas de cinco pesetas llevaban acu&ntilde;adas la efigie de Caudillo con las letras &ldquo;Francisco Franco, Caudillo de Espa&ntilde;a por la Gracia de Dios&rdquo; (&ldquo;Dios que gracia&rdquo; sonre&iacute;amos hacia nuestros adentros) se pasaban igualmente momentos buenos, algunos verdaderamente divertidos. En &eacute;poca de juventud, cuando tuve la suerte de viajar a Par&iacute;s con un seleccionado aragon&eacute;s de balonmano al Torneo Internacional de Francia, y cuando el cine er&oacute;tico estaba plenamente vetado, antes de entrenar en las canchas nos metimos en el cine de al lado del hotel a ver &ldquo;Enmanuele&rdquo;, con la figura estelar de Silvia Kristel, dando la impresi&oacute;n de que no todos hab&iacute;amos visto la misma pel&iacute;cula aunque s&iacute; parecida, que seg&uacute;n la contaban unos u otros  exagerados, llevaban cargas de sexo siempre prohibido pero distinto, a las que ahora no se les hace ni caso. &iexcl;Ay! Y en Biarritz y Perpignan, ciudades fronterizas con Espa&ntilde;a, todos los fines de semana llegaban autobuses llenos de espa&ntilde;oles. Por cierto, que el ya mencionado torneo balonmanista de Par&iacute;s lo gan&oacute; Espa&ntilde;a, y para gastar una broma al capit&aacute;n nuestro, que era el aragon&eacute;s Fernando de Andr&eacute;s, le dimos el gran susto de piratearle la Copa que se le hab&iacute;an arrebatado de sus manos. Y &eacute;l tan colorado, tan nervioso, llam&aacute;ndonos de todo, que &ldquo;&iexcl;con qu&eacute; cara me presento yo en el autob&uacute;s!, y dem&aacute;s&rdquo; Han pasado muchos, demasiados a&ntilde;os quiz&aacute;s y seguimos los de esta &ldquo;Grande y libre&rdquo; (&ldquo;ahora cincuenta, peque&ntilde;as y cabreadas&rdquo;), que aun a pesar del art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, que consagra la Libertad de Expresi&oacute;n en este pa&iacute;s de no entrar un m&iacute;nimo de sensatez, nos veremos obligados por el momento a viajar a tierras galas para ver de nuevo cine espa&ntilde;ol. Me resist&iacute;a, pero al final lo voy a tratar con un grado de desfachatez determinado, pero sin pretensiones de ofender a nadie. Hace pocos d&iacute;as, una emisora oficial de la televisi&oacute;n francesa realiz&oacute; todo un reportaje dedicado al reinado de don Juan Carlos en Espa&ntilde;a. Se rod&oacute; unos d&iacute;as antes de producirse de forma oficial la abdicaci&oacute;n en la persona de Felipe VI. Se hab&iacute;an grabado cinco horas y se dejaron finalmente en hora y media.  El Rey em&eacute;rito hizo un repaso total a sus 40 a&ntilde;os de reinado, que fueron los que transformaron Espa&ntilde;a. TVE figuraba como entidad coproductora. La pel&iacute;cula se estren&oacute; en el pa&iacute;s vecino con todos los honores, y el ente p&uacute;blico adujo que la proyecci&oacute;n no era proyectable aqu&iacute; porque don Juan Carlos no figuraba ya como jefe de Estado. Y luego nos tenemos que tragar lo que nos ponen de las historias de otros pa&iacute;ses. Particularmente desear&iacute;a que los responsables de TVE hicieran una cura de humildad acompa&ntilde;ada de dosis de sabidur&iacute;a y pusiesen en la primera cadena tama&ntilde;a producci&oacute;n. No caigamos en otro tipo de censura previa. O &iquest;hay duendes traviesos que se infiltran en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola?</span></p><p><span style="font-size: large;"> MANUEL ESPA&Ntilde;OL</span></p><p><span style="font-size: small;"> Pie de foto : Volaremos de nuevo a Par&iacute;s</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 17 Feb 2016 20:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>ATAQUE DE CELOS EN EL METRO</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/020401-ataque-de-celos-en-el-metro.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/020401-ataque-de-celos-en-el-metro.php</guid><description><![CDATA[<p class="Body1"><span style="font-size: large;">Mecachis la pena negra que me envuelve. Hoy he vuelto a entrar en el metro madrile&ntilde;o (soy adicto a este medio de transporte) donde surgen las sorpresas y los imprevistos!. Unas veces te alegran la ma&ntilde;ana o la tarde e incluso la noche, y otras te ponen los nervios a prueba, y hasta puedes entablar conversaci&oacute;n con gentes de todo tipo, como ni&ntilde;as monas, j&oacute;venes coquetas y hermosas o t&iacute;os simp&aacute;ticos, que tambi&eacute;n los hay. El caso es que en esta ocasi&oacute;n entro en el vag&oacute;n tomado en la estaci&oacute;n de&nbsp; &Oacute;pera, y como no hay asiento libre me quedo de pie. Muy cerca de donde me hallo est&aacute; ella sentada,&nbsp; y no puedo apartar los ojos de esa figura gr&aacute;cil, hermosa y angelical a la vez. Cuando m&aacute;s embelesado estoy ante esta belleza racial y rubia, ella pone cara de sorpresa al tiempo que me mira fijamente y lanza sus mejores sonrisas. Mientras, recibo un codazo en el brazo derecho, y un caballerete con cara picarona me dice que "la tienes en el bote". As&iacute; que me vuelvo y le digo que "por supuesto que s&iacute;. F&iacute;jate que es mi mujer...". El otro me pide perd&oacute;n por su frivolidad, le digo que no tiene importancia, que "mi Jimena me sorprende todos los d&iacute;as, es una mujer maravillosa. &iquest;Verdad que llama la atenci&oacute;n?". El caso es que durante tan breve di&aacute;logo para besugos, queda vac&iacute;o un asiento al lado de Jimena, y cuando me doy cuenta se sienta el t&iacute;pico ligoncillo y patoso a la vez. Tiene cara de gilipollas, pelo canoso, ondulado, muy sonriente y saludador, y muy hortera, que cuando abre la boca asoma un diente de oro. Ella me mira como diciendo "res&iacute;gnate" y a la vez responde con otro saludo y una sonrisa al pollo ese. Noto que se enzarzan en una animada conversaci&oacute;n, que &eacute;l le saca su m&oacute;vil y ella el suyo. Mientras, el coleguilla que estaba de pie a mi lado, se calla y huye de mi educada e ir&oacute;nicamente, no s&eacute; muy bien si con una sonrisa picarona, como si pensase que hab&iacute;a ido de farol ante una dama que es la m&iacute;a. Y claro, la situaci&oacute;n de esta manera planteada, no es plato de buen gusto, lo que me provoca un semblante un tanto serio y dir&iacute;a que hasta &aacute;cido. Me fijo m&aacute;s en mi mujer y en su pareja, que se hallan en una posici&oacute;n reposada. Pero no paran de hablar, que el pollo saca papel y boli para anotar y ella dice no s&eacute; qu&eacute;, que r&aacute;pidamente el otro se mete de nuevo los artilugios esos en el bolsillo. Por fin llega la parada m&aacute;s cercana a nuestro domicilio, y Jimena se levanta,&nbsp; va donde estoy yo, me toma de la mano, subimos las escaleras que nos llevaran hasta la superficie donde luce el sol, a ver si me aclaro. "&iquest;Por qu&eacute; estas tan serio?", dice mi medio lim&oacute;n con una cara de guasa que no se puede aguantar. "Porque no soporto a los chuletas maleducados y entrometidos. &iquest;Que, era gracioso?"</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-No mucho, m&aacute;s bien nada; pero el hombre no ten&iacute;a malas intenciones.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Pues yo contigo las tengo a todas horas. Adem&aacute;s he visto que os ense&ntilde;abais los tel&eacute;fonos.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Ay que feliz me est&aacute;s haciendo Gabino. Parece que te ha dado un ataque de celos.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-&iquest;Yooooo, y del t&iacute;o ese? Lo &uacute;ltimo que me pod&iacute;a suceder, &iquest;A m&iacute;? Bien equivocada que estas.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Pues me ha propuesto quedar alg&uacute;n d&iacute;a para conocernos m&aacute;s y ver si de alguna manera pod&iacute;amos encajar. Adem&aacute;s me ha dicho que acababa de divorciarse y que necesita pareja que le entienda.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Si ser&aacute; cabr.......</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Claro, que le he contestado que estoy muy enamorada, que tengo el mejor marido del mundo, que en esos momentos nos estabas&nbsp; viendo y empezaba a verte mala cara.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-&iquest;Y qu&eacute; te ha contestado?</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Nada, que en ese momento ha decidido meterse de nuevo en el bolsillo el papel y el bol&iacute;grafo que hab&iacute;a sacado para anotar mi tel&eacute;fono y darme el suyo. Yo creo que cuando te ha visto se ha quedado impresionado de tu buena presencia. &iexcl;Eres insustituible! &iquest;Acaso has pensado que iba a coquetear en serio con ese esmirriado? &iquest;Y por eso te has puesto celoso?.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">-Insisto, que de celoso, nada; bueno, que para ser sincero, solo un poco. Pero yo entiendo&nbsp; al ligoncillo ese, que no tiene otra cosa que el mismo gusto que yo. &iexcl;Ay Jimena, que eres mi bomb&oacute;n de nata y fresa, que no puedo querer a otra m&aacute;s que a ti.</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">A tantos grados de amor asciende la conversaci&oacute;n, que aqu&iacute; me paro, freno en seco y no digo m&aacute;s, que las interioridades no son precisamente para airearlas. Quien tenga imaginaci&oacute;n, ya sabe.</span></p> <p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">MANUEL ESPA&Ntilde;OL</span></p> <p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1">&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 04 Feb 2016 12:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>SUSPIROS DE MACARIO</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/012801-suspiros-de-macario.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/012801-suspiros-de-macario.php</guid><description><![CDATA[<p class="Body1"><strong><br /></strong></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Estoy amarrado a este Madrid para so&ntilde;ar, de chulapas y chulapones, donde se derrochan las bellas y graciosas palabras, los requiebros y las sonrisas, la gracia y el salero. Es algo que no se puede evitar&nbsp; porque surge con naturalidad. Aqu&iacute; espero pasar una peque&ntilde;a pero intensa temporada. &iquest;Son&nbsp; todo el mundo as&iacute; en la tierra de Frascuelo y de Marcial el m&aacute;s grande? Excepciones tambi&eacute;n las hay, pero me gusta ser optimista y quedarme con las esencias positivas. Esto es lo que me sucedi&oacute; ayer, un d&iacute;a que me comenz&oacute; cruzado pero que acab&oacute; muy bien:</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Son las ocho de la ma&ntilde;ana. Suena el antip&aacute;tico despertador con muy malos y asquerosos modales, y me dice que ya es hora de levantarse. Saco una mano fuera de la ropa de la cama, despu&eacute;s la cabeza, y le hago pedorretas&nbsp; al armatoste ese.&nbsp; Comienzo a levantarme por imperativo ilegal, pongo en marcha la radio del ba&ntilde;o, y Pepa Bueno me dice en la SER que seguimos sin Gobierno en este pa&iacute;s todav&iacute;a llamado Espa&ntilde;a. Que no, que quienes deben, no solo no se ponen de acuerdo, sino que lejos de dirigirse la palabra y dialogar&nbsp; se insultan sin miramientos con sus caras y gestos marcados por la acritud. &iexcl;Vaya ejemplo! Mientras, a nosotros, los sufridos votantes cada cuatro a&ntilde;os nos recuerdan beat&iacute;ficamente y tambi&eacute;n con cierta dosis de cinismo sin apenas apariencia maliciosa, esos principios de la Ilustraci&oacute;n de "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo".&nbsp;</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Uno, que es&nbsp; "fan" total de Pepa Bueno, muy a mi pesar, se ve obligado a mover el dial, y me sale "Suspiros de Espa&ntilde;a". &iexcl;Yaya pasodoble que me marco en solitario bajo la ducha&iexcl; La vida se hace d&iacute;a a d&iacute;a, hora a hora, a base de suspiros. De esta manera ha llegado el primero. As&iacute; que salgo a la calle, saludo a mi amigo Pacorro y poco despu&eacute;s entro en una cafeter&iacute;a de la que soy asiduo, y en la que me conocen bien los dos camareros; les pregunto si pueden ponerme un caf&eacute; con leche y unas porras, y segundo suspiro:&nbsp; "Podemos". A continuaci&oacute;n les pido que me dejen&nbsp; de gracias, que me presten alg&uacute;n diario deportivo, con lo que me encuentro con la cesi&oacute;n de "Marca" y "As", que no hablan del Gobierno puro y duro ni se meten en pol&iacute;tica profunda,&nbsp; pero que coinciden en se&ntilde;alar que mi equipo, el Real Zaragoza, no gana ni a la de tres, con lo que la devoluci&oacute;n de los rotativos a su procedencia prestamista es inmediata. Y de esta manera&nbsp; se produce un nuevo suspiro. As&iacute; resulta imposible levantar cabeza. Sigo mi trayecto por la calle Fuencarral, que a pesar de la hora presenta una animaci&oacute;n tan inusual, que obliga a abrirse paso entre los somnolientos viandantes, que no acaban de despertar. Con estos &aacute;nimos inexpresivos me&nbsp; introduzco en la boca del metro sita en la Glorieta de Bilbao. Subo al vag&oacute;n despu&eacute;s de un peque&ntilde;o traspi&eacute;s, y ya con un semblante m&aacute;s bien serio, me encuentro con Macario (personaje real), que con las dos manos simula hacerme una foto para la posteridad, al mismo tiempo que me dice "buenos dias" y "bienvenido al tren de los buenos deseos". Macario, vestido con jersey de lana verde, una cazadora, pantal&oacute;n vaquero, lleva puesto en la cabeza un sombrero con una cinta violeta que le da la vuelta completa al mismo, y entre sombrero y cinta tiene&nbsp; colocadas flores de papel&nbsp; con colores rojo, amarillo, verde, naranja, rosa, adem&aacute;s de todos los que quepan en la imaginaci&oacute;n loca de una cabeza pensante; a la vez porta una cesta con papel y tijeras, materiales empleados para confeccionar sus flores cuando no habla, pero es muy poco lo que para. "Oiga, se&ntilde;ora, se&ntilde;or, se&ntilde;orita, nene, tengan una de mis flores, que no les cobro nada, que si me dan sus sonrisas, con una sola, ya me sentir&eacute; sobradamente&nbsp; recompensado". Se me produce un nuevo suspiro, esta vez de agradecimiento hacia un personaje muy singular, que me dice: "amigo, parece que est&aacute;s amargado y con una buena dosis de enfado. Bah, no te preocupes, que si te contase mi vida ver&iacute;as tu, ja ja jajaja. Te presto a mi suegra, jajajajajajajaja. Oye, que ella y yo lo pasamos muy bien. Que si, que hay que re&iacute;r y a las tragedias darles el esquinazo y hacer asomar una cara de buenazo, como tu tienes". Vuelvo a sonre&iacute;r de forma continuada, que este hombre que imparte humor, ternura, me contagia y con &eacute;l las carcajadas salen de manera f&aacute;cil. Quiero entablar una conversaci&oacute;n prolongada con Macario, pero no hay manera. A una ni&ntilde;a le regala una flor roja, y sin que le pida nada la peque&ntilde;a le da un beso en la mejilla derecha. "Hoy me siento el hombre mejor pagado del mundo, la de esta ni&ntilde;a ha sido la recompensa mas sincera que pod&iacute;a recibir. Eso no tiene precio", me dice.&nbsp;</span></p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;">Puedo asegurar que el hecho de conocer a Macario me ha producido un tipo de impacto sin precedentes. Sus ojos le bailan a este payaso de la vida que va sembrando sonrisas. Me he pasado dos estaciones de m&aacute;s junto a &eacute;l disfrutando de su compa&ntilde;&iacute;a, siendo testigo&nbsp; directo de c&oacute;mo a los pasajeros que entran en el vag&oacute;n les hace retratos simulados acompa&ntilde;ados de la palabra "bienvenidos". Ha sido el m&aacute;s bello de los espect&aacute;culos con&nbsp; sabor muy humano, en el que ha arrancado sonrisas a quienes en un principio mostraban&nbsp; una seriedad inexpresiva. Gracias amigo, por haberte conocido. Has provocado el m&aacute;s bello de mis suspiros. So&ntilde;ar, sonre&iacute;r y disfrutar con Macario es gratis. Solo quiere la sonrisa de los dem&aacute;s.</span></p> <p class="Body1">&nbsp;</p> <p class="Body1"><span style="font-size: large;"><strong>MANUEL ESPA</strong><strong>&Ntilde;</strong><strong>OL</strong></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 28 Jan 2016 12:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>RABIOSO CORTE DE MANGAS</title><link>https://mespanolp.blogia.com/2016/011101-rabioso-corte-de-mangas.php</link><guid isPermaLink="true">https://mespanolp.blogia.com/2016/011101-rabioso-corte-de-mangas.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;<span style="font-size: large;">Hoy es uno de esos d&iacute;as extra&ntilde;os y raros en los que me tengo que o&iacute;r de todo, y adem&aacute;s poner buena cara para evitar las ganas de hacer un rabioso corte de mangas a entrometidos que van por la vida con su yo por delante de los dem&aacute;s, que si te cruzas por su camino se puede organizar una gorda, porque la raz&oacute;n se creer&aacute; que est&aacute; siempre de su parte. Si, me gritan, me miran mal y me dicen loco. Es que puedo tener todos los defectos del mundo, pero que sepan que rechazo su vulgaridad y alta cursiler&iacute;a. En realidad a uno, ya un veterano de la vida, casi en edad media alta, bueno, un poco m&aacute;s, le da igual, que en el fondo lo que me gusta en cierta forma tambi&eacute;n es provocar y arrancar alguna sonrisa, algo que no siempre se consigue. Si es esto &uacute;ltimo lo que logro en alguna ocasi&oacute;n es que ya me puedo acostar feliz y pensar en positivo casi permanentemente, que ya tengo una buena base. Es el valor de una equilibrada satisfacci&oacute;n resultante del equilibrio arm&oacute;nico gestual entre los labios y los ojos.. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n ustedes? &iquest;Se han aclarado? Yo, desde luego que no.  Dice mi &ldquo;concienci&oacute;logo&rdquo; y &ldquo;cabreador&rdquo;,  Pepito Grillo, que ya estoy de nuevo divagando con mis tonter&iacute;as habituales, que se me ve venir, que tenga tambi&eacute;n buen gusto conmigo mismo y que no me meta con el falso equilibrio entre los pol&iacute;ticos de &ldquo;hoy te quiero m&aacute;s que ayer, y del ma&ntilde;ana ya veremos por donde soplan los vientos&rdquo;. &iquest;Pero c&oacute;mo me voy a meter con nadie  y hacer entrar en raz&oacute;n a no s&eacute; qui&eacute;n cuando estoy en franca minor&iacute;a? &iexcl;En qu&eacute; l&iacute;o tan grande me he metido! No s&eacute; lo que me digo, pero en fin, es la vida&hellip;  S&iacute;, la vida es bella por m&aacute;s que haya a quien le fastidie, que los amargados pululan demasiado. As&iacute; que he salido por la ma&ntilde;ana a la calle haciendo moner&iacute;as, saltando a ver si toco las ramas de los &aacute;rboles y le doy con la cabeza a un bal&oacute;n elevado que me lanza un ni&ntilde;o con el pie. Bien, parece que estoy en forma, frase que si la pronuncio delante de mi sufrida Jimena me sale con la canci&oacute;n &ldquo;Lo dudo&rdquo;.  Reconozco que soy un provocador nato, que si me encuentro con Palomino Nicasio que gusta de la canci&oacute;n callejera, trato de hacerle el d&uacute;o hasta que me echa y me llama disonante, si bien para congraciarme le doy unas monedas, y me me invita a cantar de nuevo, pero que le avise cuando lo voy a hacer, porque &eacute;l se va, que tan solo me permite invitarle a un caf&eacute; con leche y  porras. No s&eacute;, pero he tenido un fracaso sonoro del que se han re&iacute;do hasta los patos y los barbos del r&iacute;o Ebro a su paso por el zaragozano Puente de Piedra. As&iacute; que un rato calladito, no mucho porque no s&eacute; hacerlo, que el silencio no me sienta bien y me parece que las palabras de m&aacute;s, tampoco.  Soy una cabeza mal pensante que camina, que pasea mucho por las calles y se fija en todo lo que le rodea, hasta en Nicol&aacute;s el poeta y buen amiguete m&iacute;o que se dedica a declamar sus suspiros rom&aacute;nticos, que como r&iacute;os hermosos van a parar a la mar desde las arcadas donde se halla. &iexcl;Y qu&eacute; cosas dice en su histri&oacute;nico estilo parodiando al rapsoda cursi que hab&iacute;a salido hace dos d&iacute;as en la tele! Me sonr&iacute;o con malicia ante su discurso, me ve, me llama con un movimiento del dedo &iacute;ndice de la mano derecha, me asusto y hago bien en no ir, porque r&aacute;pidamente me llama capullo (la confianza, claro), me dice que no tengo el menor sentido de la intelectualidad, que por favor, que no le ponga nervioso porque sus reacciones pueden ser muy &aacute;cidas. Lo he sentido mucho, y si hab&iacute;a salido de casa corriendo alegremente y metiendo la pata a cada paso, agacho la cabeza y me voy, que bien que me gusta ser provocador, pero en esta situaci&oacute;n creo que me he pasado cuatro pueblos con el bueno de Nico. No hay humor v&aacute;lido si se provocan situaciones hirientes, es imposible. De esta manera hundido an&iacute;micamente dirijo mis pasos con una cierta lentitud, y as&iacute; hasta frenar todo movimiento. Otra vez el Pepito Grillo de las gl&aacute;ndulas pituitarias se me aparece en momento tan crucial machacando mis distorsionadas meninges. &ldquo;Gabino &ndash;me dice- has faltado al buen gusto contigo mismo&rdquo;. Y debo reconocer que tiene raz&oacute;n, que no me gusta meter la gamba y menos hundir a nadie a base de impertinencias. Vuelvo a deshacer lo andado en el &uacute;ltimo tramo y veo que el rapsoda insiste en su forma de entender el arte, hasta que me ve de nuevo, si bien soy yo quien se le dirige a &eacute;l en esta ocasi&oacute;n: &ldquo;Nico, que ahora quiero cont&aacute;rtelo todo, que antes me has confundido, que no me estaba guaseando de ti y mucho menos he pretendido ofenderte. Siento que te lo hayas tomado equivocadamente. Me ha gustado tanto el poema que ahora, delante de ti y ante el p&uacute;blico que nos acompa&ntilde;a, quiero recitarlo con todo el cari&ntilde;o que mereces&rdquo;.  Me cede los papeles, para mi verg&uuml;enza me presta un micr&oacute;fono, y empiezo:  &ldquo;&iquest;D&oacute;nde vas rosa de mi jard&iacute;n? Estoy triste, te arrastras solitaria por las aguas. Mis dedos sensibles a tu tacto, han arrancado gotas de mi sangre &iexcl;Oh perfume que embriaga mi ser!, mi  coraz&oacute;n est&aacute; contigo, mi alma est&aacute; donde tu est&eacute;s por ese cauce hermoso y a veces ingrato que ahora es tuyo y m&iacute;o. &iexcl;Ay rosa de mi jard&iacute;n, del jard&iacute;n de mis deseos, no puedo dejarte correr en soledad, que all&aacute; donde vayas tu,  yo, amada m&iacute;a, me perder&eacute; contigo&rdquo;.  Tibios aplausos. Nicol&aacute;s me abraza con l&aacute;grimas en los ojos. Ante tan tama&ntilde;a cursiler&iacute;a, en el momento que puedo me escabullo y busco el gent&iacute;o de la calle, procuro que mi cara pase desapercibida. El ni&ntilde;o que un par de horas antes me ha lanzado un bal&oacute;n a la cabeza, le dice a su madre: &ldquo;Mam&aacute;, este se&ntilde;or de la poes&iacute;a es el que ha jugado conmigo al pelot&oacute;n&rdquo;. Respuesta de la mam&aacute;: &ldquo;Chiquillo, cu&aacute;ntas veces te he dicho que no hables con locos desconocidos por la calle?&rdquo; </span></p><p><span style="font-size: large;"> <strong>MANUEL ESPA&Ntilde;OL</strong></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 11 Jan 2016 19:07:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
