Blogia

Mundo mágico

Jornadas de Montaña Biescas 2011: DEL HIMALAYA A LOS PIRINEOS

Jornadas de Montaña Biescas 2011: DEL HIMALAYA A LOS PIRINEOS

 

BIESCAS.-Con la presencia de reconocidos protagonistas, con intención de contagiar los aires de libertad que hacen sentir los mundos de las cimas, el martes 6 y el miércoles 7 de diciembre, en sesiones que darán comienzo a las 20.00, se desarrollarán en e Centro Cultural Pablo Neruda, las Jornadas de Montaña Biescas 2011. Sin duda se trata de un acontecimiento importante, que tendrá como protagonistas a los doctores María Antonia Nerín, José Ramón Morandeira y Jorge García-Dihinx. El primer día, Nerín y Morandeira ofrecerán una conferencia acompañada de impactantes imágenes y que se titula “Cómo ir de expedición y no morir en el intento”, mientras que la segunda y última sesión correrá a cargo de Jorge Garcia-Dihinx, con el tema “La meteo que viene”, igualmente con un seleccionado material audiovisual.

 

María Antonia Nerín y José Ramón Morandeira, dos personas muy queridas en Biescas, son dos investigadores natos sobre la importancia médica en la investigación de la medicina de montaña. No en vano, son los responsables de la Unidad de Medicina de Montaña del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, cabezas visibles del Grupo de Investigación “Salud y Seguridad en la Montaña”, con un merecido reconocimiento científico internacional, y también son profesores titulares de la Facultad de Medicina. Habituales del Himalaya, la última de las expediciones en las que participaron fue la que se dirigió al Lhotse, y en la que participaron como médicos e investigadores, viviendo muy estrechamente las vicisitudes allí surgidas, y tratando también a los propios nativos nepaleses de la zona, que con tanta fe se les acercaban.

 

Por su parte, el doctor Jorge Garcia-Dihinx, reconocido pedíatra zaragozano. Todo un apasionado de su profesión, es también un auténtico amante de la actividad montañera, y vocacionalmente conocedor del entorno montañero, lo que le ha llevado a estudiar profundamente la meteorología. A él le gusta decir que “soy pedíatra que no meteorólogo”, y la realidad es que su blog  “La meteo que viene” (http://lameteoqueviene.blogspot.com/) es continuamente visitado, hasta el punto que desde junio de  2010 hasta ahora, ha recibido prácticamente un millón de entradas. El mencionado blog , según explica en el mismo, está dirigido a “todos aquellos que disfrutan de los Pirineos tanto como yo” Y en el mismo añade una nota que dice: “Las previsiones aquí escritas son estimaciones basadas en modelos numéricos europeos y pueden estar sujetas a error (y me puedo equivocar!). Estos boletines se emiten de forma voluntaria, con idea de facilitar información a quien la necesite, pero sin asumir desde aquí responsabilidades. No es éste un servicio público sino un blog que combina boletines meteo para el Pirineo y Zaragoza con entradas de nuestras salidas a la montaña. Que lo disfrutéis. Se agradecerán vuestros comentarios. Jorge”. Sus amigos, y prácticamente todos que le siguen, afirman que es un “crack” que no se equivoca nunca.

 

 

INTROMISIÓN EN LA CONCIENCIA HUMANA

INTROMISIÓN EN LA CONCIENCIA HUMANA

De los personajes que he conocido a través de mi dilatada vida profesional, hay uno que me ha impactado por su clarividencia, por la profundidad de su pensamiento, por su rectitud y honradez. Así recuerdo a Julio Caro Baroja, quien además llegó a ocupar el cargo de senador y también se arriesgó a mantener algunos escarceos políticos. Este intelectual vasco y español, ya desempeño  en su momento de manera mas o menos oficial la actividad mas o menos oficial, de asesor en materia cultural del entonces ministro Ricardo de la Cierva. La experiencia no le satisfizo lo mas mínimo, pues no tenía poder decisorío, aunque en realidad no era ello lo que mayormente le preocupaba. Hasta tal punto era así, que a lo largo de una entrevista que mantuvimos en abril de 1891 en Bilbao, en el marco de la Sociedad El Sitio, cuando le pregunté insistentemente que si aceptaría una llamada para ocupar un puesto en el que tuviera verdadera libertad de acción con la finalidad de poder trabajar en pro de la cultura no se mostró propicio a ello, "porque creo -dijo- que la actuación individual de un hombre es como una gota de agua en el océano, vamos, que no es nada".

En aquella entrevista publicada en el desaparecido diario LA GACETA DEL NORTE el 23 de abril de 1981, puso en evidencia su pensamiento, que aún me atrevería a decir que hoy en día está vigente para manifestar que en una sociedad como la nuestra, marcada por el partidismo y los intereses políticos, la llamada "manipulación de la cultura" era algo evidente. "Los partidos políticos -señalaba- están desenroscando completamente su verdadera misión, entrometiéndose de esta manera en la conciencia humana individual, de una manera altamente peligrosa". Al comentarle el divorcio que parecía existir entre la llamada cultura vasca y la llamada cultura castellana, me indico que ello era debido a "una manipulación falsa que hacen los políticos de los términos  Cultura, Castilla y Vasco". Tal y como nos la presentaba don Julio en su momento (todos le llamábamos don Julio), la situación que se presentaba era mas bien triste, al afirmar que "como sigamos así, vamos hacia  el embrutecimiento colectivo, y no hacia la culturizacion colectiva". Y han pasado nada menos que treinta años de aquellas palabras.

Entre el  pesimismo y el realismo se desarrollaba el pensamiento de este hombre que quería un mundo mas abierto, menos cerrado por los intereses fueran del tipo que fueran. Para él, armonizar los conceptos "cultura-política" era "una cuestión en la que si la juventud no reacciona de una manera positiva no hay nada que hacer. Pero la responsabilidad no es solo de los jóvenes, sino de los maestros que les educan, no diciendoles la verdad". Al ser preguntado por el estado sociológico que atravesaba la juventud en ese momento, con paciencia contesto que  "como todas las edades en las que el hombre tiene una especia de fuerza vital, es algo que racionalmente corre graves peligros de no estar bien encauzado. Y es que la razón y la vida podrían ir juntos, pero muchas veces el exceso de vitalidad no le da racionalidad a ser humano".

Los movimientos nacionalistas y su forma de aplicación fueron temas que preocuparon y mucho a Julio Caro Baroja, todo un estudioso sobre la ciencia referente a la historia del hombre y su entorno. Para el, "todos los nacionalismos sean los grandes o los pequeños, a o largo de este siglo XX han resultado funestos. Por lo tanto hay que reaccionar contra el exceso de orgullo por la propia manera de ser llamada nacional. Su usted ve lo que le ha producido a Alemania el nacionalismo llevado al extremo, al igual que Italia o España en la época anterior, imagine se lo que pudiera ser un nacionalismo en escalas pequeñas como el catalán, el vasco o el andaluz. En una  palabra, el desastre de los desastres".

Han pasado tres décadas de aquella conversación que hoy hemos reproducido en la sección de TIEMPO AMARILLO. A ésta le precedieron otras y le sucedieron algunas más verdaderamente interesantes, y hasta algún desayuno que otro en el Hotel Ercilla de Bilbao, un establecimiento que para nosotros, los periodistas , significo tanto. ¿Verdad que el pensamiento, el saber hacer y la honradez de Julio Caro Baroja constituyen un ejemplo? A mi me prendió la llama de una huella profundísima.

MANUEL ESPAÑOL

 

A SABINO RUIZ JALÓN, MI MAESTRO

A SABINO RUIZ JALÓN, MI MAESTRO

Mi tiempo de los recuerdos ya ha comenzado. Algunos amigos, con  la sonrisa irónica asomando a sus labios, me dicen que ya estoy en el camino del cementerio de los elefantes. Algo de humor negro, a pesar de ser con todo el cariño del mundo, ya ponen de manifiesto. Preferiría que se refiriesen a que con el paso de los tiempos me he convertido en un “buen caldo de reserva” o en un “pata negra” del periodismo. Pero ni una cosa ni otra, prefiero pensar que he sido un trabajador honrado aprendiz de ser humano, en búsqueda constante de la buena comunicación y de la verdad. Con el paso de los años son muchas las personas que me han dejado huella, y a las que intentaré dar cabida en un blog abierto a todas las corrientes, a todas las personas de ley, a gente que en su momento tuvo mucho que decir y que todavía escribe el futuro.

De todos he aprendido, pero si tuviese que decantarme por alguno en concreto, lo tengo bien claro: Sabino Ruiz Jalón. Riojano de una cuna a la que jamás renunció (1902), ya desde niño se trasladó a Bilbao, convirtiéndose en vasco de adopción por el amor filial a una tierra en la que desarrolló una vasta carrera intelectual y humanística, y en la que murió en 1985. Puedo decir de él, que me entusiasmó por ser un hombre sencillo y grande a la vez, al que siempre he considerado mi maestro, y que hizo que me sintiera muy feliz a lo largo de horas y horas de conversaciones sobre lo divino y lo humano, mantenidas especialmente a lo largo de mis ocho años de residencia a orillas del Nervión, donde coincidí con él en “La Gaceta del Norte”. De él destacaré siempre una de las frases pronunciadas durante la sesión inaugural de la renacida Sociedad El Sitio en 1980, a la que tuve el honor de pertenecer desde ese instante: "Dicen los pastores que las águilas vuelan solas; es verdad. Sólo necesitan el espacio infinito del cielo azul y la inmensidad de la Naturaleza para volar. Veamos en ella nuestro símbolo y, como el águila, volemos por los espacios infinitos de la Libertad y la Cultura”.

En más de una ocasión comentamos la posibilidad de que entre nosotros hubiese de por medio una grabadora, y siempre lo dejábamos para el día siguiente. Lo hicimos muy mal, pero especialmente es a mí a quien cabe culpar. ¡Cuánta sabiduría transmitía Sabino Ruiz Jalón!, ¡cuanta sabiduría perdida y que no se ha podido publicar en su intensidad! Era un conversador, un comunicador sensible y genial, y yo tuve la suerte de gozar de su amistad más sincera.

Era una joya de la generación del 27, que a los 18 años comenzó a  difundir sus conocimientos musicales sinfónicos, como crítico en el diario vespertino “La noche”. Tras de sí gozaba ya de una preparación muy especial, que se inició en la “Academia Vizcaína de Música”, pasando después al Conservatorio Superior de Bilbao, y tiempos después amplió estudios en París con Joseph Thibaud. Precisamente en el Conservatorio de Bilbao ejerció como profesor, y sus clases de Historia de la Música, eran las que mayor entusiasmo despertaban. También escribió tiempo en “El Liberal”, donde reafirmó esas condiciones que siempre quedaron reflejadas en su talante abierto y generoso. Es que, en contraposición a las corrientes carlistas, le llevaron a formar parte de un liberalismo de carácter abierto, tolerante y plural. Luego se integró en “La Gaceta del Norte”, así como en Radio Bilbao y Radio popular de Bilbao. En cualquier caso, pasear con él por las calles de Bilbao y participar en las tertulias en las que intervenía, me hizo ser testigo de momentos inolvidables, del cariño y el respeto que se le profesaba en todos los estamentos sociales e idearios políticos.

Mi amigo, mi maestro, al que también le unió una gran amistad con el Padre Donostia, era una autoridad internacional en la materia. A los 23 años había escrito “Cuatro preludios vascos”, obra con la que se alzó con el Premio Diputación de Guipúzcoa. También fue autor de dos zarzuelas y de composiciones tan celebradas como “El atalayero de Machichaco” y “Capricho Ibérico”, además de obras de cámara, ballet y sinfónicas. Tan sólo si se le preguntaba hababa de sí mismo y de la cantidad de anécdotas por él vividas, muchas de ellas alegres, y algunas tristes.

Había trabado amistad con personajes tan ilustres como Federico García Lorca, y ello le permitió disponer de sus obras completas, firmadas y dedicadas. Recuerdo que todavía se le humedecían los ojos a recordar el sentimiento por Federico, “hacia el que profesé gran admiración”, como él decía. La pena es que, a causa de la guerra civil, y por circunstancias jamás deseadas, todos los libros se perdieron de sus dominios, para no aparecer nunca jamas. Recuerdo un día que actuaba en Bilbao Nuria Espert, con la obra “Doña Rosita la soltera”, así se lo comunicaba a la propia actriz, quien también se unió a la cantidad de personas admiradoras de Sabino. Y él, tan serio, pero con un gran sentido del humor, cuando la sala estaba vacía, salió al escenario y tocó al piano algunos de los compases de la música lorquiana, ante la emoción sentida por los miembros de la propia Compñía (Nuria Espert, Carmen Bernardos, Margarita Garcia Ortega, entre otros) y por un grupo de entusiastas que gozamos del privilegio de estar ahí en ese momento tan inolvidable para nuestras vidas.

Por aquél entonces tenía la suerte personal de dirigir en el Hotel Ercilla, a través de la Sociedad el Sitio, una revista hablada. En cierta ocasión anuncié una página dedicada a “La simbología en García Lorca”, que iba a impartir un prestigioso profesor. En el momento de empezar, y como quiera que al conferenciante le surgió un imprevisto plenamente justificado, me quedé bloqueado y con la mente en blanco. Afortunadamente estaba entre el público Sabino Ruiz Jalón, y con toda mi caradura y la confianza que me daba gozar de su amistad, le dije: “Sabino, tienes que salir y hablarle al publico de tu relación con el poeta”. Su contestación fue clara: “Manolo, esto es un atraco. ¿No me lo dirás en serio?”. Le contesté que completamente en serio. Y él, como era tan buena persona y tan bondadoso, y apreció mi cara de susto, accedió a mi petición. La intervención de mi amigo fue un éxito clamoroso, nos dejó a todos con la boca abierta en señal de admiración tras su improvisada charla. Hasta la propia Susana Estrada, actriz sexi que estaba en pleno apogeo y que intervenía después, lo primero que hizo (serpiente en mano) felicitar al maestro.

Con él viajé a Bergara con motivo de un homenaje de reconocimiento que se le hacía allí, y que tuve la suerte de presentar en un teatro de dicha población. Nunca había visto nada tan emotivo y con tanto sentimiento. Allá donde fuese despertaba admiración Y él, tan humilde. Cultivaba la amistad con las grades figuras de la ópera, como Luciano Pavarotti, que solía visitarle de vez en cuando en el “bocho”, de Plácido Domingo, Alfredo Kraus. En cierta ocasión le escuche mientras conversaba con Guillermo Marín, un auténtico actor contemporáneo suyo, de los que mejor ha interpretado a García Lorca. Aquello fue una delicia, un derroche de buen humor, y también de un poco de nostalgia.

Nostalgia y mucho cariño es lo que siento hacia la figura de Sabino Ruiz Jalón, un maestro, un amigo al que le debo mucho, muchísimo. Si la riqueza de las personas se midiese por la calidad de los amigos, sólo con pensar que lo he sido de él, me considero que he sido, y lo soy, porque todavía se encuentra en mi interior, la persona más rica del mundo.

 

MANUEL ESPAÑOL

 En la imagen superior, Sabino Ruiz Jalon y yo, en la Redaccion de La Gaceta del Norte. Evidentemente, eran otros tiempos

HA LLEGADO EL TIEMPO AMARILLO

HA LLEGADO EL TIEMPO AMARILLO

Siempre me han dicho que volver la vista atrás es volver a vivir. Y es que, ahora que estoy a punto de superar la edad media avanzada, creo que estoy haciendo mi entrada en el tiempo amarillo. Pues anda, que no ha llovido desde que inicié mi época rosa, sí, aquella en la que uno no hacía mas que pensar en las chicas, en la que el fenómeno del enamoramiento casi todos los días sufría una cierta renovación. Lo que sí siempre fui, y lo sigo siendo es que me siento todo un soñador que piensa en la belleza de las utopías. Casi no había terminado la infancia (creo que algo guardo de ella) y ya tenía conocimiento de los autores griegos, especialmente de Homero, que me introdujo en el apasionante mundo de la Odisea y de La Ilíada, luego vinieron las tragedias, y la literatura me entusiasmaba más y más. Mi gran ilusión era la de convertirme en escritor. Seguía en mi época rosa, que luego dio paso a la realidad del aprendiz de persona que soy. Leía todos los días “Heraldo de Aragón”, “El Noticiero”, “Amanecer”,  publicaciones estas que eran todo un ejercicio de audacia con ese saber hacer entre líneas, dados los tiempos que corrían. Paralelamente escuchaba la radio, las emisoras permitidas, como “Radio Zaragoza”, “Radio Nacional de España”, Radio Juventud,Radio Popular”, y las no permitidas, como la “BBC en español” y “Radio Pirenaica”. Y admiraba a entrevistadores y entrevistados, gente importante para un jovencito de provincias. Así que poco a poco hice firme mi vocación: iba a ser periodista. Y bien que recuerdo mis primeras publicaciones, pues veía a una persona por la calle leyendo el periódico y observaba la página por la que lo tenía abierto; si era en alguna en la que figuraba mi firma, el bote que daba a continuación era mayúsculo. El paso de los años y los estudios me condujeron a ser un privilegiado que ha estado muchos años, y aún sigo, ejerciendo una profesión vocacional.

A lo largo de varios lustros he tenido la ocasión de realizar miles de entrevistas y conocer a grandes personajes, ya por su valía intelectual, popular, deportiva o humanística, o las cuatro cosas a la vez.

Así que ahora, con algunos de los reportajes y entrevistas que he guardado correspondientes a la prensa escrita, voy a dar paso de nuevo, en esta ocasión en “Mundo Mágico”, a personajes que en su momento me dejaron huella, y que todavía hoy los tengo en mi memoria y en mi corazón. Es el caso de hombres y mujeres entrañables, entre otros, como Sabino Ruiz Jalón, José María de Areilza, Eduardo García de Eterría, Javier Atienza, Carlos Pauner, Asun Asarta, Antonio Garisa, Aurora Redondo, Luis García Berlanga, Agustín González, José Ramón  Morandeira,  Pepe Garcés, Camilo José Cela, Kowalenski, Julio Caro Baroja, general Aramburu Topete, Guillermo Marin, Antonio Gala, Robert Jeantal,   Lole y Manuel, Rubén Sosa, Lía Uyá, Pilara “la cabezuda”, Fernando Garrido, José Miguel Azaola y Alfredo Amestoy. El mágico pasado conecta con el presente y tiene las vistas puestas en el futuro.

Hasta pronto.

 

MANUEL ESPAÑOL

UNA CHISTERA, POR FAVOR

UNA CHISTERA, POR FAVOR

Mi cabeza esta a punto de estallar. ¿O ha estallado ya y no me he dado cuenta, y no hago mas que decir tonterías? La situación que nos rodea es muy grave, y el cacao mental que me he organizado resulta impresionante, por lo menos en lo que a mi respecta, tras un verano loco, loco, loco. Y para colmo, el 20 de noviembre próximo estamos convocados ante las urnas. Sublime decisión la que hemos de tomar, y sin tiempo para el respiro. Así que ante esta situación se impone unos cuantos gramos de cordura, cada vez más difíciles de sacar a los ojos de la razón, o de la chistera, que parece será más fácil. Porque como no haya un poco de magia…

Los del PP vienen disparando a todo lo que se mueve, especialmente si porta el distintivo del puño y la rosa. Rajoy lleva ya mucho tiempo  llamándole a Rodríguez Zapatero, “persona que falta a la verdad” o sea, mentirosillo o mentirosón, y hasta tonto ¿tan sólo políticamente hablando? Le ha atacado y le ha dicho por doquier, que dimita, que convoque elecciones generales. Y ZP señalaba que iba a acabar su mandato de cuatro años. Al final el presidente aseguró que no volvería a presentarse a un tercer período; convocó a las urnas y por su partido y a indicación suya, salió elegido Alfredo Pérez Rubalcaba para enfrentarse como candidato ante el resto de los partidos a la Presidencia del Gobierno de España. Así que las flechas y a veces dardos envenenados de mala leche ya se disparan desde hace meses contra el nuevo aspirante por el PSOE, hasta el punto de que en el PP se comenzó a decir que había muchos frentes por los que atacar. Y las bofetadas con pinchos ya bien creo que le llegaron y le llegan, por más que esté bien acorazado este rápido y también fondista de la política.

Pero no, que aquí no se libra nadie, que todos tienen un malísimo café, porque los socialistas no son precisamente unos inocentes bienintencionados, que allá donde gobiernan los peperos, ya sea en ciudades o comunidades autónomas, los ataques alcanzan su buen diámetro de grosor. Y entre unos y otros el diálogo brilla por su ausencia, y si en la oposición dice que tienen los remedios para que este país salga adelante, no lo explican a nadie. Si todo este babeo se produce por el bien de todos los ciudadanos, ¿por qué no se unen fuerzas, se dialoga y se trata de hacer un pacto a la alemana?

Y no digo nada de la crisis económica, que mas que menguar se acrecienta a pasos agigantados para desesperación de los españolitos de a pie, que son los que la sufren, sufrimos, con mayor gravedad en forma de paro, de desahucios de viviendas, de progresivas pérdidas de empleo, de bajadas de sueldo de los funcionarios, de los pensionistas, de tantas y tantas medidas restrictivas que nos agobian.

Para colmo, este verano hemos recibido en Madrid la visita del Papa, algo que llena de alegría a tantos y tantos millones de católicos, y que no dudé en apoyar en ese momento. Pero también he pensado, y cada vez estoy más convencido que si el acontecimiento mundial de la cita con la Juventud se hubiera hecho en un país africano afectado por la hambruna, hubiese resultado más generoso. Y uno que ha pensado y piensa continuamente para tratar de entender la situación injusta que estamos atravesando, se está haciendo en la cabeza un lío inmenso.

El diálogo falla, la comprensión falla, el concepto de la igualdad falla, el dogmatismo sin base va en aumento, ¿qué es lo que nos queda?

Por favor, pido, exijo una chistera, que otra cosa…

 

MANUEL ESPAÑOL

DESDE BIESCAS CON AMOR

 

 

El verano dará paso al otoño. Aún quedan unos días estivales muy intensos. Después seguirán los recuerdos, algunos de ellos inolvidable, como inolvidables son y serán algunos protagonistas. Es el caso de Javier Oliver Villuendas, que ha dejado huella imborrable con su pregón de apertura de las Fiestas de Biescas 2011. Dado su incuestionable interés, he decidido dar paso a sus palabras pronunciadas desde el balcón principal del Ayuntamiento, que constituyen todo un canto de amor a una tierra, a unas montañas y a unas gentes que también considero mías.

 

El pregón de Javier Oliver:

 

Reinas de las Fiestas, Alcalde, seores miembros de la Corporación, vecinos de Biescas, visitantes, amigos todos. Hace unas semanas recibí una llamada de nuestro alcalde, pidiéndome el favor de pregonar las fiestas que ahora comienzan. “Planteamiento equivocado”, pensé; el favor no lo hacía yo; me lo hacía a mí.

No soy nacido en Biescas, pero soy de Biescas, vamos, “de Biescas de toda la vida”. Aquí tengo mi casa en toda la extensión que esta palabra tiene en Aragón, y de aquí es mi familia. De zagal he pasado largas temporadas en este pueblo, inmerso en su vida, participado en lo cotidiano y siendo testigo en lo extraordinario. Y he crecido, y lo he visto crecer. Y no me lo han contado; lo he visto yo, y por eso os lo voy a contar, pues como dijo un pastor de Sobremonte, “lo fablar ye muito majo pa dechalo sin fablar”.

Un día, no recuerdo cuándo no en que circunstancias, desde aquello montaña poblada de árboles que véis arriba, y que llamamos Cerruza, despegué con mi parapente. Las condiciones para el vuelo eran buenas. No había nadie; tranquilidad absolut. Una suave brisa ascendente me hizo remontar el lugar del dsegue y pronto me vi planeando por la ruta de Burrambalo. A mis pies, en Fuenteornera, abrevaban las vacas que Ismael padre había subido a finales de junio, alrededor de San Pedro, para pasar el verano. Me acordé que en Casa Lalaguna, sin embargo, de siempre se subían a Pedrafita, puerto menos agreste. Y vi al pastor, Joaquín acarreando piedras de sal. Y estaban sus hijos, y les oi pedir a su padre que les comprara un polo. Me sonreí. Remonté las peñas de Aso y oí chillar a la marmota, seguramente importunada por mi presencia. Pasé por el Pilón de Acumuer y, allá abajo, en la pradera de Plandusabas, vi hozar un jabalí, y en lo alto, en lo que llaman la Peña Retona, observé el vuelo elegante del quebrantahuesos. Los vientos me llevaron al Zarrambucho, y mi sombra proyectada en la pared espantó al sarrio, que oteaba desde su atalaya; aunque quizás no fui yo, pues vi subir, fusil al hombro, a Cuartel y a los hermanos Escartín, Jesús y Javier, y deduje que estaban resacando, cosa que entonces podía hacerse. Y vi también a lforestal acechando al cazador. Tornando por la fuente de la Espelunga,  bajé hacia el inarillo, y alí intuí, fugaz, la silueta del ciervo. No me dio tiempo a fijarme, pues enseguida oí ladrar al corzo en los campos de Semolustré. Y no me lo han contado; lo he visto yo. Dirigi entonces el vuelo por encima del barranco del Puerto, hacia la que dicen la fuente del Riñón, y ali quedé suspendido a gran altura. A mis pies, tenía la ermita de Santa Elena, patrona de Biescas, con la Gloriosa manando de la cueva en abundancia.¡Cómo corría la gente por la pradera de la ermita, tratando de recuperar los melones puestos a refrescar, y que el agua, salvaje, arrollaba! Mientras, un perro sin rabo, disimulando, se llevaba las viandas ahora sin dueño. ¿Sería el perro de San Roque, también patrón de Biescas, que que alimentó y sanó al santo en su enfermedad?. Y ahí estaba Maxi, llave de la ermita en mano, explicando a unos forasteros, cómo perseguida por el moro, Santa Elena busco refugio en la cueva, y cómo en la entrada, una araña tejió rápidamente  su tela, despistando así al perseguidor, que concluyó con un… “donde la araña tejió, Elena no entró”.  Y vi el dolmen, uy pequeo desde mi balcón. Y me llamaron la atención dos jinetes cabalgando por la Pellera, “¡a mi el Séptimo de Caballería!” Luego me dijeron que eran mi padre y Fernando Baratech. Y vi a Alfredo Barrios amonestando a unos excursionistas que en mitad del bosque de Lasieso, hacian fuego para asar chullas. Por encima de las montañas de Loba, tío Joaquín dirigía las caballerías que arrastraban la madera adjudicada en la última subasta. Y en las paredes de Baladrás, más arriba todavía, Antonio Escarpa y Juan Bazán se afanaban por abrir una expuesta vía de escalada. Los zagales, los más pequeños, daban sus primeros pasos de escalador en la via Ferrata que parte dek Zoque, bajo la atenta mirada de sus padres. Creí distinguir a mis hijos, es más, estoy seguro de que eran ellos Y no me lo han contado; lo he visto yo.

 

Torné mi parapente hacia Biescas, siguiendo el curso descendente del río Gallego, ue ese día bajaba especialmente turbio y tumultuoso. “Tormenta en Francia”, pensé. Y a río revuelto, allí estaban, caña en mano, Ramón Ypiéns y mi tío Javier, pugando por sacar del agua la trucha mas grande. Y en el camino de Santa Elena, cerca del “Crucifierro”, observé gran gentío en peregrinación. Me acordé entonces de la Romería de las Cruces del domingo de Pentecostés. Y vi al mosen descansando en la silleta de Santa Elena. Más abajo, en una barranquera empinada y umbría, creí oír gritos moribundos, y e estremecí, recordando la defensa que los pelaires habían hecho de su tierra frente a las tropas de Antonio Pérez. “Y la sangre tiñó de rojo en río, a su paso por Biescas”, me habían contado mis padres cuando era pequeño. ¡Qué miedo me daba esta historia! Y por entre los cajicos de las Carruscas,  subiendo a distinguí a mi hermana subiendo a la Caseta de las Brujas, encabezando una expedición con las guapas mozas de La Abadía. Creo que esa noche planeaban caza de gamusinos. Y no me lo han contado; lo he visto yo.

 

Y así, volando, llegué a Biescas. ¡Qué pequeñas se veían sus casas, qué pequeñas parecían sus gentes! Allí estaba Salvador, en su carpintería, discutiendo con uno de fuera las bondades de madera de boj. Y allí estaba Sebastián, faenando en su tienda, y Pepe en su bodega, y Feliciano en su carnicería, y Encarnita en su farmacia… Y Manolo en el banco, y Mariano en el supermercado, y Jesús en el estanco, y Falito en la barbería, … y el churrero, y el feriante… y el Estacho, y el O`Garden,…y la Gruta, y el Tendeñera. Pequeños oficios, haciendo grande este pueblo. Me pareció ver también al tío Félix dispensando una partida de tornillos, y a tío Agustín  una cajetilla de tabaco negro, pero de esto no estoy seguro, pues volaba a gran altura. Larga cola se extendía por el puente, saliendo de la panadería, y pensé en las tortas de miel recién horneadas. Hasta aquí arriba llegaba el sonido de la sierra de Paquito Lacasa, mezclado con el estruendo de los tubos de la central. Jarandín, en cambio, ya no hacía tanto ruido. ¡Qué bonito se veia el “Tierra de Biescas”! Había animación en el otro lado”; porque el barrio de San Pedro siempre ha sido para mi “el otro lado”. Observé gran gentío en el campo de fútbol; el Real Zaragoza, como visitante, sudaba de lo lindo para hecer un gol en la portería local, cuyos jugadores e defendían como si de los hugonotes se tratase. Y no me lo han contado; lo he visto yo.

 

Mucha animación se veía también en la cale Esperanza. En Ruba no caia un alma. Allí, en el “rincón del abuelo”, estaba Ramón padre, que hacía ya tiempo que había delegado el negocio en sus hijos. Y oí a Jesús discutir con mi madre sobre las bondades del vino de Somontano, mientras Ramón, en la cocina, preparaba unos tripiligates. Animación había también en la calle Mayor, y en la plaza de Ayuntamiento. ¿La Feria de Otoño, la de Primavera tal vez? ¡No, una carrera ciclista! Se celebraba aquél dia la Treparriscos, y un nutrido pelotón de escapados pasaba rápidamente. Si no fuera porque estoy aquí arriba, diría que voy en cabeza. Y allí están mi hermano, y Api, que van a por todas El pueblo entero se vuelca con la carrera. Siempre lo ha hecho. Es un pueblo dispuesto. Para todo. Recuerdo su comportamiento ejemplar, hace ya alguntiempo, cuando se puso violento el Barranco de Arás. Y no me lo han contado; lo he visto yo.

 

Allí abajo distingo también a José Antonio Escartín y a Pepe de Josito, que a propósito del Monte de las Acciones, discuten en animada charla con José María de Goyicos sobre la alera foral y otros aprovechamientos aragoneses de pastos, leñas y demás ademprios. ¡Qué envidia me dan y con qué gusto me sumaría a la tertulia, yo, que en el ejercicio de mi profesión, y aunque alejado siempre de esta tierra, he paseado como propias las instituciones jurídicas del Alto Aragón, tratando de enseñar y explicar a los infelices del llamado “derecho común”, en qué consisten cosas tan nuestras como el régimen consorcial, o el derecho expectante de viudedad, o el casamiento en casa, o el testamento mancomunado, o el de derecho  de abalorio, entre otras, o el principio ”standum est chartae”,que no es sino el aforismo jurídico del apretón de manos. Sobrevuelo las escuelas, y allí está Angelito, don Ángel, el maestro, educando a zagales de corta edad en los principios del respeto y la responsabilidad, haciéndoles ver que, como aragoneses que son, deben estar preparados mucho antes que los demás, puyes en Aragón se es mayor ya con catirce años. Y quedo suspendido sobre el campo de La Conchada, donde mi mujer, diminuta desde aquí arriba, me saluda alegremente. En su mano agita una hoja de papel con las “preces de a toza de nochegüena”, que está memorizando para Navidad: “güena morcilla grasa, pa la dueña de esta casa”. Y no me lo han contado; lo he visto yo

 

Debo preparar ya el aterrizaje. Veo a Navas, y a “Fernandito”, y a “Luisito”, que van posando suavemente sus parapentes en los campos de la Viña. En mi último giro aún e da tiempo de ver a Cotí, a nuestro Fernando Escartín, entrenando con su bicicleta rumbo al Cotefablo, a Ismael con su tractor dallando  en San Cristóbal, y al cura de Gavín, allá a lo lejos, encaramado en lo alto de la iglesia de Orós en labores de rehabilitación. No hay tiempo para más. Finalmente, aterrizo yo también.

 

Y y en tierra, mientras me desprendo de la impedimenta del vuelo, aún araño unos segundos para contaros que un pregón es un discurso elogioso en el que se anuncia  al público la celebración de una festividad, y se le invita a participar en ella. Y que el pregonero es aquél que en voz alta da pregones, publicando y haciendo notorio lo que se quiere hacer saber a todos. Pues bien, con el recuerdo de todos los que en esta misa labor han pasado por este balcón, éste que hoy os habla, orgulloso pregonero de sangre pelaire, mandatario del pueblo de Biescas, os anuncia, publica y hace notorio que hoy empiezan las fiestas patronales en honor a San Roque y Santa Elena, y os invita a participar en ellas. Y no me lo han contado; lo he visto yo. ¡Felices Fiestas!

 

Javier Oliver Villuendas

¿CÓMO ESTÁ SU CORAZÓN MONTAÑERO?

¿CÓMO ESTÁ SU CORAZÓN MONTAÑERO?

El verano se ha plantado casi sin darnos cuenta, y… ¡cómo aprieta Helios sin piedad…! El caso es que estamos en el tiempo de los excursionistas que acuden a “disfrutar del estío” en el interior de unos paisajes tan maravillosos como los que ofrece el abanico abierto de posibilidades existente en Aragón. Es el tiempo de la ilusión, de las ganas, de estar en plenitud con la Naturaleza. Los senderos están más concurridos, y personas de todas condiciones físicas y hasta mentales están dispuestas a hacer algún que otro exceso, sobrepasan sus posibilidades, y ocurre lo que ocurre: los servicios de rescate medicalizados trabajan a tope en montañas y barrancos, exponiéndose así las vidas de miembros de la Guardia Civil y sanitarios especialistas. El caso y la realidad es que, cuando llegan los meses de julio, agosto y septiembre, los accidentes se multiplican; personas que se pierden, que sufren caídas, que no soportan el sobreesfuerzo  físico, que no van con el ropaje adecuado, que sufren hipotermias, y así pasa lo que pasa…

Y claro, no se trata de ponerle puertas al monte ni a nadie, que luego aún habrá montañeros veraniegos que digan que ellos tienen derecho de ir a donde les dé la gana, que son ciudadanos que pagan sus impuestos, que no somos quienes para meternos en sus narices… Bueno pues no me voy a introducir en los orificios nasales de nadie, pero sí hurgar un poquito donde a veces duele.

¿Qué tal está su corazón, su salud montañera? ¿Ha acudido a realizarse la correspondiente revisión médica que le garanticen los doctores poder desarrollar con los menores riesgos posibles la actividad físicas de sus preferencias? Usted puede ser un enamorado de la naturaleza, ¿pero sabe donde está el límite de sus posibilidades? No lo rebase, que puede costarle un disgusto mayúsculo.

Les puedo asegurar, y me alegraría enormemente equivocarme, que en este estío casi recién iniciado, nada más que en el Pirineo aragonés, habrá muertos y heridos, en unas cantidades superiores a las del resto del año, incluido el invierno. Así sucede que cuando llegan los fríos, tan sólo suelen acudir  los sistemas montañosos los expertos y bien preparados técnicamente. Hay mayor riesgo y por lo tanto se controla más. Resulta muy significativo que tan sólo un porcentaje insignificativo de montañeros están federados. Federarse no es sólo obtener un seguro médico o deportivo, es un acto de solidaridad, es pertenecer a un club, aprender a través del mismo los secretos para adentrarse sin riesgos en el apasionante mundo envuelto por los más sugerentes paisajes.

Ante todo, ser prudente no es sólo una recomendación, sino una exigencia. Cuando inicia una excursión o travesía hay que dejar en casa o en el cuartel de la Guardia Civil más próximo, el itinerario a realizar y el horario previsto. También, cuando se está en un refugio, es muy importante que a la vuelta se les llame a las guardas para decirles que todo ha ido sin problemas. Tengan en cuenta que la falta de noticias pondrá en marcha el dispositivo de rescate, enormemente costoso para las arcas públicas y que costeamos todos los contribuyentes.

Por supuesto, hay que ser extremistas en cuanto a las precauciones a tomar se refiere. Y una de los consejos que me permito dar, es que en montaña, se lleve siempre la ropa adecuada. Botas adecuadas, calcetines recios, pantalón largo, siempre ropa de repuesto en la mochila, para no ir nunca mojados, chubasquero… Y en esta época en la que estamos más expuestos a las radiaciones del sol, tan traicioneras ellas a veces, no está de más aplicarse en el cuerpo la correspondiente crema protectora.

Con lo dicho (la lista de recomendaciones sería interminable) no pretendo meterles el miedo en el cuerpo, sino todo lo contrario. Las montañas hay que vivirlas con seguridad. Así se disfrutará mejor de este mundo tan apasionante, tan hermosamente intenso.

Pero especialmente insisto, en que hay que ser conscientemente de las propias limitaciones, que hay senderos, recorridos para todas las edades y posibilidades. No merece la pena arriesgar si no se está preparado, para sentir las grandezas de la montaña.

MANUEL ESPAÑOL

Foto: César Valero

 

PERDONEN, PERO YA NO PODÍA AGUANTAR

Después de un largo período de reflexión mezclado con algo de holganza, he decidido volver con un espíritu renovado y con ganas sinceras de activar y actualizar este blog. Y no crean, que en un principio me resistía a entrar en los temas puramente políticos, que en ese aspecto hay muy buenos analistas. Pero poco a poco  ese venenillo y esa tentación me ha ido entrando como un supositorio. Incluso en una época tan propicia como la electoral que hemos vivido hace poco, tuve la fuerza de voluntad suficiente como para no reaparecer, a pesar de la acritud con que se empleaban los principales protagonistas de los partidos aspirantes a formar parte de los arcos parlamentarios de este perro mundo. La realidad es que ya no podía más y el mencionado supositorio me ha hecho reventar. Y perdonen, así que procedo, libre de ataduras, a soltar mis despropósitos.

Aunque tenga mis afinidades, simpatías y antipatías,  hoy voy a tratar de ser equilibrado y repartir las bofetadas a diestro y siniestro, de una manera equitativa, porque el tema da mucho de sí.

En el plano nacional veo que tras las elecciones las cosas siguen con el mismo ritmo, sin ningún guiño hacia las buenas formas. El PP se ha crecido y tanto Rajoy como Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal siguen poniendo cara de póquer y lanzando despropósitos sin freno ni marcha atrás. Los del PSOE, aunque un poquito más comedidos, no sólo responden en la misma línea, sino que también sacan a relucir su artillería e infantería. No se puede decir que esto se transforme en un diálogo de sordos, que eso querría decir que se ha empezado a hablar.

Rajoy y los suyos vienen diciendo desde hace tiempo que el Gobierno ha fracasado, que se adelanten las generales. Insiste en que ellos tienen la solución para España. Acusan a Alfredo P. Rubalcaba de haber matado a Jesucristo y de unas cuantas barbaridades. Éste y Zapatero responden que ponga sobre la mesa sus planes, y ahí se queda la cosa,  sin que quepa decir que existe el más mínimo entendimiento ni la más mínima concesión mutua por el bien de esta España nuestra que nos va helando el corazón. Para colmo, el candidato Rubalcaba dice que él, en el plan de Gobierno que va a presentar, propondrá medidas que solucionarán el problema de la creación de empleo, con lo que pone en bandeja el  ataque fácil de los opositores.

Nuestros políticos no son ni palurdos ni incapacitados, les supongo a todos  (o casi todos) inteligencia y honestidad. En todos los  partidos tengo amigos y conocidos a quienes respeto profundamente por la honradez en sus ideas. Lo que sí reprocho es que tratando de ganarse el voto de sus compatriotas empleen un populismo barato para que les entendamos mejor. Si siguen por esos cauces de una ruda claridad, no habrá quien les entienda, y la desilusión irá en un aumento progresivo.

MANUEL ESPAÑOL