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Mundo mágico

INGÉNUOS VOTOS ELECTORALES

INGÉNUOS VOTOS ELECTORALES

 

Me acosté pensando en los regalos virtuales, que  a reales no llego, que pensaba hacer por Navidad a esos políticos que tanto nos quieren y que dicen hablan y hacen en representación nuestra, sin que nosotros les demos mayor autorización que la de unos ingenuos votos electorales tras las exposiciones de sus programas cargadas muchas de ellas de falsas promesas. Y me reía solo ante la extrañeza de mi mujer, que hace tiempo duda de la integridad de mis facultades mentales. Asumido mi papel de loco surrealista con sentido del humor, aunque a veces no lo parezca, en sueños llegué a pensar que los presos por delitos económicos devolvían con intereses el importe de sus fechorías, que los delincuentes del mismo tipo pero que permanecen huidos de la justicia hacían otro tanto, que así poco a poco los españoles no sólo íbamos a salir de la crisis, sino que llegaríamos a superar el máximo nivel de los mejores tiempos (de bienestar, se entiende). Y en el colmo de mi delirio hasta contemplé en imágenes difusas, que iba bajar la gasolina, la luz, el gas, la alimentación, el precio y las condiciones de las viviendas, todo ello seguido de un largo e increíble etcétera de bondades como la derogación inmediata de las medidas más represivas, la educación de alta calidad para todo el mundo, una sanidad universal para todos, alejada de la privatización. Y no sigo… ¿No era para sentirse feliz? De ser así, hasta Rajoy y los que le acompañan nos caerían más simpáticos especialmente para los que creemos en la justicia social. Pero no explico más mis sueños porque me vería obligado a extenderme determinadas imágenes sexis que no vienen al caso, aunque animan bastante.

El caso es que, para desgracia de mi placidez sonó el radio despertador a destiempo, demasiado temprano, con la noticia de que el resultado la subasta de la luz haría que ésta aumentase su costo a cada consumidor con un porcentaje situado en torno al once por ciento, si bien un día después el Gobierno había dejado en suspenso esa medida tan descabellada y sumamente egoísta e insolidaria. Así que teníamos la tarifa más alta de Europa y con la subida se pondría entre las primeras del mundo. Claro que en algo teníamos que ser los primeros, con lo que el orgullo nacional está a salvo. Bueno, que ya se pondrán de acuerdo Gobiernos y eléctricos, para transmitirnos en toda su intensidad corriente de alto voltaje para nuestro cuerpo y mente de manera muy especial.

Mientras, entre todas las ¿fuerzas? políticas se vislumbra un rollo muy malo que no provoca mas que enfrentamientos, alejamientos cada vez más intensos entre los grupos y personas que lejos de unirse por una causa común en beneficio de todos, se distancian a través de posiciones divergentes y muchas de ellas egoístas. Mientras, en este país todavía llamado España, los políticos gobernantes dicen que la crisis se ha acabado, que los sueldos suben de una manera aceptable, que el desempleo disminuye, que las pensiones están garantizadas, aunque su aumento no será dependiente de la fluctuación del IPC. Ante esta situación no me queda mas que decir que no se han subido sueldos (probablemente sí en el caso de algunos altos directivos), que ha disminuido el número de pagas extras, que los contratos laborales cada vez valen menos, que continuamente cierran locales comerciales y pequeñas y medianas empresas. ¿Hay alguien que se atreva a decir que “España va bien”?

Bueno, que me pongo demasiado serio, que no es lo mío. Que tras mis turbios sueños hay algo que sí quiero regalar de cara a estas Navidades a nuestros ¿responsables? políticos: oxitocina, la sustancia natural de fomenta el cariño entre las personas y da mayor dulzura a las formas. ¿Verdad que sería bello ver bailar un tango muy agarrado a Rajoy con Elena Valenciano?, ¿y a Soraya Sáenz de Santamaría con Rubalcaba?. ¿A Rosa Díez con quien le emparejamos? Tras la duda pienso que no le importaría bailarlo con su diputado Toni Cantó.

El próximo día, como decían Tip y Coll, hablaremos del Gobierno. País…

 

MANUEL ESPAÑOL

JORNADAS MÁGICAS DE MONTAÑA EN BIESCAS

JORNADAS MÁGICAS DE MONTAÑA EN BIESCAS

LA SESIÓN DE CLAUSURA ESTARÁ DEDICADA A J.R. MORANDEIRA

 

Los aires mágicos del montañismo volverán a acariciar la atmósfera de Biescas un año más, con motivo de las Jornadas de Montaña 2013, que se desarrollarán los días 5, 6 y 7 de diciembre en el salón de actos del Centro Cultural “Pablo Neruda”, a partir de las 20 horas. Participarán en los dos primeros días Antonio Escarpa Besga(montañero y vecino de Biescas, con numerosas expediciones en los cinco continentes) y Sito Carcavilla Urquí (científico titular del Instituto Geominero de España). El sábado 7 tendrá lugar también un cálido homenaje a la memoria de José Ramón Morandeira, fallecido hace un año, y uno de los pioneros de la Medicina de Montaña al máximo nivel internacional, y siempre entregado a las causas nobles científicas, deportivas y humanas.

 

El 5, Antonio Escarpa Besga presentará el audiovisual “Vuelta al Aconcagua y Cima Cerro Aconcagua (6.960.8 metros)” Se trata del pico más alto de los hemisferios Sur y Occidental y el más alto del mundo de los situados fuera del asiático Sistema de los Himalayas. Escarpa, que además de ser montañero de élite, es músico (toca varios instrumentos), cantante y arquitecto técnico, llegó al Pirineo de mochilero y allí se quedó de montañés. Ha visitado el Himalaya en varias ocasiones, así como algunos sistemas de Rusia y China, pero en esta ocasión se ha adentrado, en compañía de Fernando Garrido Velasco, así como de Juan Bazán por el Aconcagua, montaña mágica de la que nos transmitirá su magia, su belleza, todo ello aderezado con un cierto aire aventurero.

 

El 6, Sito CarcavillaUrquí ofrecerá el audiovisual “Ochomiles: por qué están ahí?”. Sobre este tema, él mismo explica que “en 1923 un periodista preguntó a George L. Mallory, uno de los alpinistas británicos más destacados de su época, por qué tenía ese afán por subir al Everest, pues lo había intentado en dos ocasiones y se disponía ha probarlo de nuevo. La respuesta fue simple: “porque está ahí”. Esta breve y simple contestación se convertiría en una de las frases más famosas de la historia del alpinismo, y más teniendo en cuenta que se enmarca en una época donde aventura y exploración iban de la mano.Al hilo de la respuesta de Mallory y usando sus mismas palabras pero con diferente significado, podríamos hacernos otra pregunta: ¿”Por qué están ahí”? 

Carcavilla también señala: “todos los ochomiles se sitúan en Asia, en el Himalaya-Karakorum. Hoy en día sabemos que los continentes se mueven y que esa es la causa principal de la creación de las grandes cordilleras. Es más, en 2012 se cumplieron cien años de este descubrimiento que cambiaría la forma de ver nuestro planeta. Esta charla no sólo servirá para explicar cómo se forman las montañas y por qué están donde están, sino también cómo se llegó a deducirlo, lo que nos llevará a lugares remotos como los dos polos y los fondos marinos, en una historia que combina investigación científica, exploración y aventura durante más de un siglo”.

Sito Carcavilla(Castellón de la Plana, 1973) es doctor en Geología y Científico Titular del Instituto Geológico y Minero de España. Centra su actividad profesional en la geoconservación y en la divulgación de la geología. Ha participado en seis expediciones al Himalaya  (Ama Dablam, BroadPeak, Manaslu, Dhaulagiri y ShishaPangma, este último en septiembre de 2013)  acompañando a Carlos Soria.

 

El colofón a las Jornadas de Montaña Biescas 2013 será la realización del más entrañable y sentido homenaje hacia José Ramón Morandeira García-Lacruz, un hombre que en vida dio todo por el mundo de la montaña en perfecta simbiosis con el de la ciencia, incorporando de pleno su inmensa humanidad, su generosidad sin límites. Como científico ha publicado más de cuatrocientos informes en los foros internacionales y ha escrito veintiséis libros que han supuesto auténticas aportaciones para el avance en el tratamiento de diversas patologías médicas. Persona volcada incondicionalmente con Biescas siempre que se le ha llamado, además de médico, era veterinario, periodista titulado y psicólogo, y hablaba siete idiomas además del español. Su prestigio internacional en el campo de la medicina de montaña, de la que era todo un pionero siempre actualizándose, era evidente. “Humanero” y “plantero”, como a él le gustaba definirse, abrió unas huellas auténticas e imborrables.

Para glosar la figura y la dimensión de JR está previsto que intervengan: Moncho Morandeira (hijo y montañero), Cristina Pastor Oliver (doctora y discípula del homenajeado, con quien compartió responsabilidades en la fundación de la Unidad Mixta de Investigación del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza), Pepe Díaz (jefe de la Primera Expedición Aragonesa al Himalaya, en la que participaba José Ramón), Luis Masgrau (también médico, presidente de la Federación Aragonesa de Montañismo y vicepresidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, entidad en la que José Ramón fue asesor médico durante muchos años), Alejandro Monjas (hasta hace poco guardia civil miembro de los Grupos de Socorro de Montaña), Urisicinio Abajo “Ursi” (grande entre los alpinistas aragoneses de todas las épocas), Paco Lacau (reconocido montañero barbastrense y amigo incondicional del homenajeado), y cabe la posibilidad de que asista su compañera del alma, María Antonia Nerín. Tampoco han querido faltar a la cita dos grandes y viejos amigos suyos, Carlos Soria y Jerónimo López, aunque lo harán a través de unas imágenes grabadas en video. Mientras se produzcan las intervenciones, se proyectará una colección de dispositivas con imágenes de Morandeira sobre los más diversos aspectos de su vida, no faltando tampoco un ligero toque desenfadado. Tal y como él decía, aunque en su ausencia cueste creerlo que “lo último que hay que perder en la vida es el sentido del humor”.

 

 

LA NOVIA DEL METRO

LA NOVIA DEL METRO

 

Paseaba el loco surrealista por la Cava Baja madrileña emulando a Plácido Domingo con las notas de "Los de Aragón", y muy pronto tuvo que oír eso de "maño, que te has equivocado de pueblo". Como el loco soy yo y me gusta presumir de aragonés allá donde por donde voy, no se me ocurrió hacer otra cosa que sonreír, y decirles que soy de Zaragoza. "Siendo así -me contestaron- sigue, sigue que nosotros te escuchamos, y si nos aguantas y te aguantamos intentaremos hacerte el coro". Un poco idos estábamos todos. Fuimos a ello, tratamos de conjuntar nuestras voces y artísticamente el "bel canto" resultó un desastre,  pero lo pasamos de bien... El caso es que para agradecerles su buena acogida les invité a un bar, y entre vaso y vaso y tapa de callos, bien jaleado entoné tabernariamente pero con inmenso cariño, ese chotis que tan amorosamente escribió Agustín Lara dedicándoselo a este pedacito de cielo que es la capital de España. La juerga y la buena sintonía eran elementos garantizados. Es que, aun a pesar de que pueda sonar a tópico, no hay nada más cierto de que "a la hora de estar en Madrid, posiblemente la ciudad mayormente comunicativa de este país, ya te sientes felizmente diluido entre millones de personas, por lo que la integración es total.

Pero aquello no era otra cosa  que el inicio de mi reciente estancia, en la que me pasaron cosas de lo más surrealista. Y con vivas a Madrid y a Aragón, me separé del grupo y continué mi camino por la gran ciudad de la Villa y Corte, disfrutando del inmenso y variado paisaje urbano, de ese hermoso escaparate lleno de calor, color y sabor, sea en verano o en invierno. Así que pasada la resaca del vino y los callos, en una mañana que me parecía sorprendente, a la altura del tramo de la calle Fuencarral cercano a la Gran Vía, casi me tropiezo con Gaspar Llamazares, uno de los líderes de Izquierda Unida y diputado en las Cortés. Me entraron ganas de iniciar un diálogo, de preguntar muchas cosas, pero el hombre iba con aires tan preocupados, que dejé pasar la ocasión, que no quería molestarle, ni a él ni a nadie, que por muy loco que esté, en el fondo no soy malo. El caso es que al rato me encontré con una manifestación en contra de la privatización de la sanidad pública, después otra contra los recortes llevados a cabo por el Gobierno de Rajoy en materia de enseñanza, y a todo ello teniendo como escenarios calles llenas de suciedad por aquello de la aún reciente huelga llevada a cabo por los trabajadores de la empresa concesionaria encargada de mantener las vías limpias. Y no le hubiera preguntado solo a Llamazares, sino a Rubalcaba, Wert, Ana Mato, Rajoy, etc., etc..... Que en España, en el pueblo de Madrid, no nos merecemos esto.

Meditando y preocupado por todas estas cosas, decidí  tranquilizarme y alegrar de nuevo mi higiene mental, y disfrutar de las bellezas y buen ambiente que siempre te sorprenden en el Retiro, por lo que tomé el metro. Había dos asientos vacíos, me senté en uno de ellos, y de repente, como una aparición, se presento ella, vestida de novia, con su traje blanco largo, su tul y unas gafas ahumadas que le estaban enormes. Lógicamente, ante la mirada atónita de todos los pasajeros, hizo uso del lugar contiguo al mío. Al principio la miré sorprendido, luego estaba que me partía de risa diciendo para mis adentros eso de "otra más loca que yo, que ya es decir". La situación prometía, ya que ella, que era auténtico tipazo y muy guapa, contestó con otra risa, estableciéndose un diálogo para besugos entre los dos:

-¿Verdad que estoy un poco loca?

-Loca no sé, pero a mí me parece que eres una mujer sorprendente

-¿Buscas novio?, ¿Subes al metro para ir a casarte?

-Así que te he sorprendido.

-A estas alturas no me sorprende nada, pero es que lo tuyo...

Y entre sonrisas salpicadas por alguna carcajada, me contó que se trataba de una apuesta con las amigas. Y que yo, ya que iba bien vestido, podía hacer una buena pareja con ella. El caso es que entre frases interrumpidas por una nada habitual tartamudez, este loco más surrealista que nunca, le dijo que estaba casado y bien casado, pero eso a la chica no le importaba nada. Lo gracioso del caso, no sé para quien, es que con sus dotes de persuasión consiguió salir del transporte público conmigo del brazo, por lo que parecíamos una pareja de recién casados, y yo decía para mis adentros: "Joer con la loca esta, en que lío me he metido. Y yo que estaba tan bien antes cantando "Madrid"... Para mayor recochineo sacó su cámara fotográfica a fin de inmortalizar nuestra estancia en el Retiro, ante la guasa de muchos madrileños. Ella estaba con un rostro muy feliz y satisfecho. Me dijo que había ganado la apuesta, y que su novio real estaba ya obligado a llevarla sin límite de gasto, de viaje a Pekín y Shanghái. Le pedí que por lo menos me enviara alguna copia de las fotos, pero ella me dijo que esas imágenes eran exclusivamente para ella y para su chico. Pero eso sí, me dio un par de besos en las mejillas, y me dijo que yo lo había hecho muy bien, que muchas gracias, que se acordaría de mí toda la vida. El caso es que me quedé con una auténtica cara de gili y más colorado que un tomate de pera maduro.

 

MANUEL ESPAÑOL 

UN AÑO SIN J.R. MORANDEIRA

UN AÑO SIN J.R. MORANDEIRA

Ha pasado un año desde que nos has dejado, desde el día que en los brazos de Tonona exhalaste tu último suspiro y te despediste de nosotros. ¡Qué mal nos lo hiciste pasar aquellos días, y los siguientes…!, ¡cómo nos acordamos todo el tiempo de ti! Te fuiste demasiado pronto, y eso es algo que te lo reprocharemos siempre, quizás porque estos humildes mortales que has dejado a este lado, tengamos también nuestro lado egoísta, eso sí, siempre envuelto por el manto del máximo cariño hacia tu memoria, hacia ese recuerdo que paradójicamente también nos llena de vida. José Ramón, no soy amigo de poner calificativos en ninguno de mis escritos, pero ahora voy  a hacer una excepción y te diré que eres único, irrepetible; abriste unas huellas tan sólidas, tan impresionantes, que no habrá ya quien pueda borrarlas por más que la envidia corroa a  determinadas personas.

Mientras tanto, y en el transcurso de estos doce meses que llevamos sin ti, no creas que las cosas han mejorado mucho, que me atrevería a decir que están peor todavía. El caso es que a los once días de tu partida se produjo en España una huelga general encabezada por una gran pancarta: “Nos dejan sin futuro. Hay culpables, hay soluciones”. Pero mira, no quiero politizar tu ausencia, si bien hay muchas cosas contra las que me rebelo.

 Tu, que nunca has sido diplomático, ni políticamente correcto, pero siempre una persona especialmente sincera, sensible y culta y con un sentido del humor inigualable, que siempre te has definido esencialmente como “humanero”, has llevado por encima de todas, la bandera de la generosidad, la de tratar sea a quien sea en el plano de la máxima igualdad. Y si has podido encontrarte en este período de tiempo cara a cara con el Creador, no me extrañaría que le hubieses comentado la injusticia que reina en este planeta llamado Tierra, que en lo que va de 2013 no ha habido ni un solo día de paz, que de momento se han producido más de 95.000 muertos en la guerra civil de Siria, que siguen muriendo de hambre muchos niños… Bueno, que me desato por momentos y me aparto de lo que quería decir y contarte dentro de lo que es una carta de admiración hacia un hombre bueno, como no he conocido a nadie.

Siempre me decías que “la montaña es el estadio en el que practico mi religión”, y en este sentido, tu espíritu continuamente y sin interrupción  ha sido un devocionario. Lo que has hecho por el entorno del montañismo es profesar todo un mundo de fe, es decir, de trabajo, de estudio, y siempre de una manera constante sin escamotear el menor esfuerzo. Pionero de la medicina de montaña en este país aún llamado España, formado junto a los mejores especialistas internacionales, unido todo ello a tus múltiples horas de investigación plasmadas en más de cuatrocientos artículos científicos y en torno a los veintiséis libros, al final y gracias a la insistencia de personas muy allegadas a ti, a la Unidad Mixta de Investigación del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, se le ha puesto tu nombre, lo que ha sido una decisión cargada de justicia. Curiosamente, el pasado mes de septiembre se te fue concedido el ingreso en la Real Orden de Mérito Deportivo, categoría  de medalla de bronce a título póstumo, algo que me sabe a muy escaso, porque te merecías muchísimo más; si no, que se lo pregunten a los cientos de pacientes de los más diversos países que has tratado de congelaciones en tu hospital de toda la vida, convirtiéndolo en punto de referencia mundial. Lo malo es que ese proyecto tan tuyo como fue el CUEMUM (Cursos Universitarios de Especialización de Medicina de Urgencia de Montaña) con categoría de Master y al que le dedicaste miles y miles de horas de intenso trabajo y de ilusión, con la formación de grandes especialistas, se ha venido abajo. Al parecer, después de un funcionamiento efectivo y ejemplar, los responsables gubernamentales correspondientes, dijeron que no había dinero suficiente, que el asunto no resultaba rentable. ¿Es que la rentabilidad de la salud debe medirse nada más que en el plano económico?

Ha pasado un año ya, y lo auténticamente real es que en esta Tierra mortal se te admira y se te quiere, que has despertado conciencias, que tu recuerdo ayudará a que podamos guiarnos por el camino de la humanidad y la generosidad que siempre derrochaste con toda esa capacidad “humanera”, a lo largo y ancho a través de tus huellas imborrables.

 

MANUEL ESPAÑOL

 

 

 

 

José Ramón Morandeira García La Cruz, médico e investigador.

Historial facilitado por la Universidad de Zaragoza

Nace el 28 de septiembre de 1945 en Santiago de Compostela, dos años después se traslada a Zaragoza con su familia donde fija su residencia definitiva y adquiere su condición de Gallego y Aragonés, que siempre llevó con orgullo
En 1968, obtiene el grado de Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, con la calificación de Sobresaliente.

Entre 1964 y 1967, cursa estudios en la Escuela de Periodismo de Madrid, realizando las prácticas correspondientes en el diario “El Noticiero” de Zaragoza, en el que durante dos años mantiene una página semanal sobre “La montaña y sus deportes”.
En 1969 es nombrado Profesor Ayudante de Clases Prácticas de la Cátedra de Patología y Clínica Quirúrgicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza y realiza una estancia de formación de seis meses en el Good Hope Hospital de Birmingham (Inglaterra).

En 1970 aprueba, con el número 1, las oposiciones de Médico Militar. Este mismo año realiza una estancia de formación de un año en el General Hospital de Standford (USA)
En 1971, ingresa como Médico Interno Pensionado por oposición de Cirugía en las Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza y participa en los proyectos de cirugía experimental que se desarrollan en dicha cátedra.

En 1973, realiza una estancia de formación de un año en el Hôpital de Dieu de París (Francia).
En 1975, Profesor Encargado de Curso de Patología y Clínica Quirúrgicas de la Facultad de Medicina de Zaragoza. Este mismo año es nombrado Director del Laboratorio de Cirugía Experimental de la Facultad de Medicina de Zaragoza
Debido al interés que le suscita la Cirugía Experimental decide cursar los estudios de Veterinaria en la Universidad de Zaragoza licenciándose en 1978 con la calificación de Sobresaliente.
En 1978, defiende su Tesis Doctoral sobre “Fisiopatología de las gastrectomías Billroth II”, obteniendo el Grado de Doctor en Medicina y Cirugía con Sobresaliente “cum laude”.
En 1980, obtiene los títulos de Especialista en Cirugía General, Especialista en Cirugía del Aparato Digestivo y Especialista en Traumatología y Ortopedia.
En 1983, aprueba las oposiciones del Cuerpo de Profesores Adjuntos de Universidad en Patología y Clínica Quirúrgicas.
En 1985 es nombrado coordinador del Animalario de la Facultad de Medicina de Zaragoza.
En 1987 preside la Comisión de Docencia del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza.
En 1988 es nombrado Director del Servicio de Biomedicina y Biomateriales de la Universidad de Zaragoza.
En 1988 y 1989, realiza una estancia de formación en el Abteilung Für Experimentelle Chirurgie de la Universidad de Heidelberg (Alemania) bajo la tutela del Profesor de Cirugía Experimental Dr. Konrrad Messmer.
En 1992 es nombrado Profesor Titular de Investigación (Cirugía Experimental) adscrito a la Universidad de Zaragoza.
En 1993 es nombrado coordinador de la Unidad Mixta de Investigación “Hospital Clínico Universitario- Universidad de Zaragoza” cargo que ostenta hasta el momento de su fallecimiento (noviembre 2012) A partir de 1995 coordinó los CUEMUM (Cursos Universitarios de Especialización en Medicina de Urgencia en Montaña), BOA no 12 del 31/01/2003
En 1998 fue nombrado subdirector para temas de Investigación del Departamento de Cirugía, Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Zaragoza.
A partir de 2003 dirigió el Master en Medicina de Urgencia en Montaña, Estudio Propio no 366 de la Universidad de Zaragoza.

Además era capaz de comunicarse en varios idiomas, inglés, francés, portugués, italiano, alemán, catalán y gallego.

Durante su dilatada vida profesional publicó más 400 artículos en revistas nacionales e internacionales. Participó como autor en más de 26 libros de carácter científico.

Es de destacar su participación en la European Society for Surgical Research, en la que llegó a presidir y organizar el XXVII Congreso de la misma en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza con la asistencia y participación de los más destacados investigadores en temas quirúrgicos del momento.

Dirigió 39 Tesis Doctorales, siendo todas ellas calificadas con sobresaliene cum laude.

En 1988 participó, en el diseño y elaboración de la normativa legal sobre el uso del animal de experimentación.

Durante su carrera fue distinguido con numerosos premios, más de 46, entre los que destaca la Gran Cruz de Plata, a título individual, de la Orden del Mérito de la Guardia Civil. Se sentía sumamente orgulloso de ostentarla.

Por último, el pasado 19 de diciembre de 2012 el Consejo de Administración de Zaragoza Deporte Municipal acordó por unanimidad otorgar, in memoriam, el Diploma al Mérito Deportivo, en la categoría de Deporte y Medicina a D. José Ramón Morandeira.

El Dr. Morandeira fue siempre una persona campechana, honesta y tremendamente trabajadora que luchó por sus ideales hasta el último segundo de su vida. Como él mismo decía, era cirujano y montañero, condición que le enorgullecía.

 

EL HECHIZO DE PARÍS

EL HECHIZO DE PARÍS

La cabeza me baila, las imágenes se amontonan y no paran de dar vueltas. Así me desato, me vuelvo más loco todavía y el surrealista canta, ríe, baila, gesticula y se da cuenta de que no hace otra cosa que llamar la atención, aunque no intentará poner remedio cuerdo. Es que estoy navegando por el Sena y París me contagia con su luz, transmite alegres,  dulces y variadas sensaciones, y por si fuera poco, por los altavoces del barco suena la siempre evocadora voz de Yves Montand con “A París”, “La chansonette”... A un lado el Museo D’Orsay, hemos pasado también por Notre Dame. Será un paseo turístico, pero es que surcar las aguas que pasan por el corazón de la ciudad en la que nació el surrealismo, hace que se me aceleren las neuronas de la imaginación, aunque muchos piensen que estamos pagando la “turistada”. Me da igual lo que opinen, me siento feliz así. Sólo sé que estoy en una de las ciudades más bellas del mundo, por no decir la más hermosa, y que a París no se viaja mas que en contadas ocasiones, por lo que hay que aprovechar todas las oportunidades que se presentan sin minusvalorar ninguna.

Es en París, donde uno puede ver cumplidos sus sueños más variados, desde los más profundos hasta los más livianos, hay que disfrutar intensamente con los cinco sentidos. Con la vista, porque a través de nuestra retina, en la Ciudad de la Luz se captan paisajes urbanos inigualables, cargados de una historia tan sabiamente alimentada por ese lema de la Revolución Francesa, que creo haber asimilado íntegramente en el interior de mi comportamiento, que no es otro que el de “Libertad, igualdad y fraternidad”, tres palabras intensamente hermosas que encierran toda una filosofía de convivencia. Además, pasear por los Campos Elíseos, observar la elegancia y la belleza de las mujeres (ellas dicen que también de los hombres) a lo largo de todo el recorrido, por poner un ejemplo, es todo un espectáculo. Contemplar un atardecer por en los parques públicos tan pródigos de jardinería y flores exquisitas, poblados por parejas dulcemente amorosas, produce un efecto embriagador.

Si afinamos el oído, estando anímicamente preparados, allí todo suena a música, desde el acordeón callejero con sus notas alegres o tristes y melancólicas, los cantantes a la luz del sol o de la luna en las plazas o a orillas del río, que siempre producirán unos efectos mágicos llenos de clamor parisién.

El París mágico que siempre hemos soñado (también está el no soñado, quizás más real) ofrece sus perfumes especiales, desde Montmartre a Pigalle, desde el Museo del Louvre hasta el Forum des Halles, en todos los espacios, se prodigan los olores más sensitivos y sensuales, de esos que jamás se olvidan.

El gusto, cómo no, y ya que estamos en la capital del país con la cocina más reconocida del mundo, permite disfrutar de una cantidad de sabores tan ilimitada, que es preciso saber degustar y no comer cantidad, dada la exquisitez con que se guisa por aquellos lares, ya sea en locales económicos o mayormente sofisticados.

No podía en la principal metrópoli francesa, la mención al sentido del tacto, íntimamente ligado a los sentimientos más románticos, en los que se combinan desde parejas entrelazadas junto a simples caricias con las personas mirándose a los ojos.

El caso es que a este loco surrealista le ha entrado un baño de nostalgia romanticona. Menos mal que me siento reaccionar, y aunque sigo recordando visitas anteriores con música cantada por Rina Ketty, Edith Piaf, Maurice Chevalier, Mireille Mathieu, el propio Yves Montand, poco a poco mi cabeza recobra sus movimientos iniciales y se traslada a barrios y locales divertidamente ligeros y frívolos. En Montmartre, muy cerca del Sacre Coeur se puede disfrutar de los cafetines cantantes y llenos de picardía, en los que las vedettes, no importa la edad de las mismas, llegan a sentarse encima de las piernas de los hombres, provocando unas fingidas escenas de celos, para el babeo correspondiente de ellos. Y si bajamos un poco más, casi en vertical, pronto nos encontraremos en Pigalle, la zona “diver” con sus cabarets de corte erótico y más…, en los que he llegado a ver a padres que han dejado sigilosamente el hotel y se encuentran con sus hijos en el mismo tugurio. Y no pasa nada, que todo se solventa con unas risas que siguen a la sofoquina inicial.

Por aquello que dijo Enrique IV de que “París bien vale una misa”, para visitar la Ciudad de la Luz, bien merece la pena esforzarse un poco. Una vez allí, sin prisas, hay que detenerse en los lugares, visitar  sus incomparables museos, acudir a las salas de conciertos y óperas, y pasear conjuntando todos los sentidos, con uno que no he mencionado entre los cinco y que para mi es el más importante: el de la imaginación.

 

MANUEL ESPAÑOL

LOCO PERO NO TONTO

LOCO PERO NO TONTO

Me llama mi tía la del pueblo, toda contenta, y me dice que la crisis está casi superada, que le ha dicho el ministro Montoro, que los sueldos van subiendo, que España ya ha salido de la recesión, que ahora estamos mucho mejor que hace tres años. Mi tia Cuqui, que es toda inocencia y bondad, no tiene  línea directa con los gobernantes de este país, aunque ella cree que sí, ya que solitaria en los aposentos de su villorrio de muy pocas casas, se le llena su mundo a través de los sonidos e imágenes que llegan por medio de la “caja tonta”, que le da algo de sentido a su existencia. La adoro, la quiero mucho, y de vez en cuando acudo a sus dominios a fin de sacarla de su soledad física. Cuqui, casi siempre tan amorosa, aun a pesar de su afectividad tan intensa y su longevidad, no lo puede evitar, es una mujer terca, de carácter, y cuando afirma algo no hay quien pueda moverla del sitio en el que se ha posado. Casi siempre termino dándole la razón para evitar discusiones que no conducen más que a alterar esos nervios que salen a flor de piel. Pero… que me diga que Montoro ha dicho lo de la subida de sueldos, también que España es el espejo en el que se quiere mirar a Europa como ejemplo de las cosas bien hechas, es algo que no puedo soportar. Y que para colmo Rajoy dejándose caer que nuestro país (todavía llamado España) está saliendo ya de la crisis con una economía saneada y reforzada”, me consume. Y me altero posiblemente hasta grados extremos, más allá de lo que debiera.

No puedo soportar que quien gobierna crea que está autorizado a mentir. Y de cuando llego con mi tía a un estado de excitación tan imposible de superar, es cuando ella me dice: “loco, que eres un loco, que no tienes conocimiento, que tu no has vivido la guerra”. Y yo le contesto: “loco sí, de remate, pero no tonto”. En ese momento me doy cuenta de que he ido muy lejos con ella, y basta una sonrisa por mi parte para que Cuqui me inunde de besos. Es tan buenaza y me quiere tanto, que nunca la quiero ver sufrir, que esos besos tan sinceros, además me saben a gloria y me dan vida.

Y cuando se pone fin a esas horas tan intensas de discusiones pero también de cariño animadas igualmente por uno de esos guisos tan especiales que me hacía de niño, tras recordar tiempos que fueron tan felices, llega el momento de decir “hasta otro día”. En el camino de vuelta es cuando me pongo a reflexionar sobre la causa de la discusión anteriormente mantenida. Es cuando pasan a primer plano de mi cerebro y de mi corazón mis numerosas causas de indignación ante la realidad que se nos quiere hacer entender.

¿Por qué dice el ministro que los sueldos están subiendo?. ¿Se referirá exclusivamente a su nómina o a la de algunos compañeros de viaje, o a la de tantos y tantos asesores con dudosa prestación laboral? Lo que parece claro, según mi inocente conocimiento, es que no se referirá a la congelación que sufren los pensionistas, las rebajas de sueldos a determinados funcionarios, a los contratos basura que tanto proliferan, actualmente la cantidad de personas que están registradas en el paro… ¿Y este es el espejo en el que dice Montoro que quiere mirarse Europa?. Pues por si fuera poco, ahí están las declaraciones del presidente dando loas a nuestra economía. Me pregunto si se creerán lo que dicen a los millones de españoles que están sufriendo los recortes sanitarios, que ven cómo la privatización que ya se ha efectuado de algunos hospitales ha rebajado considerablemente la calidad asistencial, en detrimento de una sanidad universal que hasta no hace demasiado era el orgullo de los españoles que podíamos presumir como la mejor del mundo. Y no digo nada ya de la triste política educativa que tanto retraso cultural y económico nos va a aportar a España. Con ello me refiero igualmente al bajón tan impresionante que se viene registrando en el mundo de la investigación, que nos obligará a pagar patentes a  otros países que además, de esta manera, impondrán sus productos.

Me desagrada en grado sumo que nuestros gobernantes quieran hacernos creer que su política es buena, que con su forma de actuar traten de confundir a gentes como mi tía la del pueblo, que también es pensionista, que no nada precisamente en la abundancia, y que le rebajan considerablemente la cantidad de servicios tan importantes para la necesidad básica. ¿Y aún dicen que los sueldos van hacia arriba?, ¿para quién?

 

MANUEL ESPAÑOL

¡POR MI SALUD MENTAL!

¡POR MI SALUD MENTAL!

Un día sí y otro también, me tengo que oír aquello tan manido de “tu estás loco”, o “te faltan varios tornillos”, o “estás como una cabra, vete al monte…”. Reconozco que algo de razón si tienen quienes me lo dicen, que por eso jamás me enfadaré una vez asumida mi atípica condición. Así que en el momento que puedo me agarro con sensatez al volante, y me voy a mi pueblo, a Biescas, a seguir con mis sueños un tantos surrealistas teniendo como fondo esas montañas que me fascinan, como compañía personas que tanto me han dado o siguen dando y a las que tanto debo, y aquí paz y después gloria. Sí, me gusta sentirme como un monocomando incontrolado con ganas de juerga, y hasta de meditación, quizás no demasiado mística. Pero qué le voy a hacer si soy un poco cabra…

Estoy profundamente enamorado, y ya se sabe que el amor también conlleva una mezcla de locura debidamente salpimentada con unos gramos de cordura (los justos, no demasiados) y un constante sentido del humor, este último como ingrediente esencial en un menú de alto nivel para disfrutar de la más larga, y si puede ser divertida, mejor convivencia. Y de esta manera uno aspira a pasar los años como un alegre guerrero y pacifista. Sin embargo he aquí que la tranquilidad no suele durar demasiado por más que se intente, por más que se ceda, por más que se diga amén, ya que las hojas del calendario ceden y ceden, pasan los lustros, y tratan de velar por nuestra la salud ante la aparición de unos achaques, primero de una manera intermitente, y después ya no tanto. Ante estas situaciones no deseadas suelen hacer su aparición los galenos, a instancias de la jefa propia, fiel y amorosa.

 Anteriormente, años atrás, en los colegios nos llegaron a decir que el sexo era sucio, malo y pecaminoso, lo que nos hacía a muchos tener un sentimiento de culpa y de falta de respeto al prójimo, mientras la naturaleza que nos decían la había dado Dios, no reblaba en su discurrir y nos hacía pecadores, y hala… ¡a confesar!, por lo que el infierno era una amenaza constante. Unos evolucionamos pronto y otros no tanto, pero fueron desapareciendo determinados complejos. En el fondo éramos unos verdaderos inocentones y nos lo creíamos todo. Ya en la madurez avanzada en la cual me encuentro, hacen su aparición los médicos, algunos de ellos amigos desde la infancia, y todo lo solucionan con medicinas. Te prohíben el tabaco (no fumo), el alcohol, te descubren que tienes tensión, que no puedes tomar sal, que la vista anda renqueante, que tienes que ponerte unas gotitas todos los días, que hacen su asomo los primeros síntomas de reúma, que debes de cuidarte, que el colesterol está alto, que drásticamente dejes las grasas. Y a mi, que me gustan tanto los torreznos, los callos, el chorizo, morcilla, huevos, gambas, mantequilla, queso, natas, entre otros, además de los alimentos azucarados. El caso es que tras una sesión de estas en las que el doctor te deja tan cabreado, le preguntas inocentemente: “¿Y el sexo?”

_Eso es buenísimo, todo lo que quieras.

Y yo me quedo como un gili ante la risotada del médico. ¿No es para volverse loco después de haber perdido tanto los años? Así que te planteas ya la necesidad de que debes de poner en orden tu salud mental. ¿Un psiquíatra?, ¿un neurólogo?, ¿un psicólogo? Trato de transmitirme fuerza de voluntad, hago dieta, intento adelgazar y en ocasiones el apetito se hace muy exigente, y no entiendo de tantas razones por mucho que sea el cariño con que nos las dan. Así que les hago algunos pequeños cortes de mangas a mis médicos sin que se enteren (chsss), y pongo en marcha mi propia terapia para combatir esta locura galopante que se está apoderando de mi persona. La verdad es que para no sentirte un auténtico y enfermizo chiflado, lo apropiado es hacerse de vez en cuando un buen homenaje. Para ello, nada mejor que con un par de huevos, fritos, por supuesto, acompañados de jamón o chorizo, pimientos y patatas fritas. Esto lo he llevado a la práctica este pasado verano en Casa Ruba en Biescas, y he creído sentirme en la gloria. Con un par, con un entrecote a la brasa de esos tan buenos que hay en mi tierra, y con un montón de cosas muy variadas ellas, mi salud mental está a salvo, que la otra…

Bueno, que hoy me quedo con los huevos, que mañana será otro día.

 

MANUEL ESPAÑOL

PEDRO VOLVIÓ A SUS RAÍCES

PEDRO VOLVIÓ A SUS RAÍCES

Hace ya algunos años (no digo cuántos, por si acaso), un chico, casi un niño alto, moreno y delgado, además de guaperas al que se disputaban todas las chicas para envidia nuestra, se dedicaba a poner paz entre nosotros, que no parábamos de guerrear en todo el día. Aquello sucedía en Biescas, la tierra, el pueblo que nos vio crecer. Sí, allí, junto a Pedro Estaún, se puede decir que plantamos unas raíces, que asomaron con tal fuerza, que crecieron y crecieron hasta e punto de no hay quien destruya sus frutos, y con ellos los vínculos que nos unen. Pedro era juguetón y hasta un punto alegremente travieso, y desde nuestros años más mozos no dejaba de aportar sus puntos de sensatez entre los locos de sus amigos, sí esos chicos que robábamos fruta por aquello de la atracción de lo prohibido, que jugábamos a policías y ladrones, que mezclábamos machacando clorato potásico con azúcar y con los canutos de los hilos de coser preparábamos “sputniks”. Era divertido hacerse el “malo”, pero creo que en el fondo no conocíamos la maldad.

El caso es que fuimos creciendo y comenzamos a desarrollarnos a través de diversas vías y profesiones. Pedro era muy inteligente y trabajador, acabó siendo físico y sacó la carrera con unas notas excelentes. El caso es que todos nosotros, a pesar de nuestros caminos distintos, convergíamos todos los años en Biescas y salvo alguna que otra temporada, no faltábamos a esas citas que nos daban vida. Pedro, fiel a su trayectoria, continuó dedicándose al estudio, pero el sendero elegido en esta ocasión era el del sacerdocio, el que ya jamás se apartaría.

Ha pasado el tiempo, han sido arrancadas ya numerosísimas hojas de los calendarios, quizás con demasiada celeridad. Y el pasado 14 de agosto de este 2013, Pedro Estaún se convertía en el pregonero de las fiestas. Nuestro amigo, feliz, volvía así a unas raíces, también montañeras, que vibran en nuestros corazones.

 

Éste es el texto de su pregón:

“Estimados vecinos de Biescas y veraneantes que hoy empezamos estas fiestas patronales en honor de la Asunción de la Virgen, de San Roque y de Santa Elena.

 

Hace unos años Luis Estaún, nuestro alcalde, me pidió que pronunciase este pregón de las fiestas de Biescas. Se lo agradecí de verdad, pero  le dije que no me parecía oportuno que yo, como sacerdote, fuese la persona más adecuada para ello. No le pareció muy acertado mi razonamiento, pero accedió y entonces no fui yo el pregonero en esa ocasión. Han pasado ahora unos años y me lo ha vuelto a pedir en nombre de toda la corporación municipal y he considerado que ahora ya no me puedo negar. Tanto entonces como ahora agradezco de verdad esta delicadeza que se ha tenido conmigo. Pienso que para todos los de Biescas es este un verdadero honor y yo me siento realmente honrado por haber recurrido a mí. Os lo agradezco de verdad. 

 

Aquí he pasado muchos de los momentos más alegres de mi vida. Recuerdo de manera especial los veranos de mi infancia y primera juventud. Eran unos años en los que no venían todavía veraneantes. Estábamos solo los del pueblo o los hijos del pueblo. Fueron veranos maravillosos. Venía a la casa de mis tíos: Agustín –que fue alcalde durante muchos años- y Pilarín, su hermana; hermanos de mi padre. Comenzaba entonces el desarrollo de este pueblo en el que se notaban las enormes cicatrices de una guerra que había dejado aquí terribles consecuencias. Recuerdo muchas cosas de aquellos años, entre otras la inauguración de la piscina municipal en la Conchada. Dejamos entonces de ir a bañarnos en el río, en la badina de Los Chopos, como lo habíamos hecho los años anteriores. Eran años en los que íbamos caminando a las fiestas de los pueblos cercanos: a Orós, a Gavín, y regresábamos de noche cantando por la carretera por la que entonces no pasaba ningún coche.

 

Aquí me inicié en una afición que ha perdurado durante toda mi vida: el montañismo. Mis primeras importantes excursiones –cuando todavía era muy niño- fueron al Puerto de Biescas. Teníamos que salir andando desde el pueblo para llegar, horas después, a refrescarnos en Fontornera. Mis padres me dijeron que si aprobaba el año siguiente la llamada Reválida –tenía entonces 13 años- me dejarían subir a Peña Blanca. Eso ya sí que era una gran ascensión, y efectivamente ese verano ascendí a esa montaña tan emblemática para los de Biescas. Estas excursiones las realizaba, entre otros, con mi primo Rafael Oliver, con Carlos Albasini y con Ángel García, de quien guardo un entrañable recuerdo y quiero que hoy sea recordado en este inicio de las fiestas de Biescas. Gracias a Dios he podido continuar con esta afición durante muchos años. Hace unos meses pude celebrar la Misa en la cima del Aneto, el monte más alto de nuestro Pirineo, y hace poco más de una semana en la cima de la Gran Facha aquí en el Valle de Tena. Me alegra que ahora que al realizar ahora paseos por los alrededores de Biescas, encontramos los caminos mucho mejor acondicionados de cómo estaban hace años. Eso nos permite descubrir algunos lugares a los que entonces era muy difícil acceder. Hace unos días estuve en un lugar muy cerca de aquí del que antes no teníamos ni siquiera noticias: la fuente Maimona, a la que se puede llegar tras un precioso paseo pasando por la Caseta de las Brujas.

 

Los estudios y trabajos me llevaron después por diferentes lugares. Viví durante varios años en las Islas Canarias, trabajando en lo que entonces era mi profesión, ejerciendo como físico. Pero aún entonces, aunque ya no eran tan frecuentes mis estancias en Biescas, siempre tuve muy presente esta tierra y, sobre todo me acordaba en estas fechas de las fiestas.

 

Mi vida cambió después cuando, tras estudiar unos años en Roma, me ordené sacerdote. Quise que mi primera misa solemne –ese acto que se celebra en el lugar más entrañable- tuviese lugar aquí, en Biescas. Comprenderéis mi alegría cuando en la iglesia de San Pedro –barrio en el que entonces vivíamos- pude renovar el sacrificio de Cristo en la misma iglesia en la que tantas veces había asistido a la Misa que celebraba entonces Mosen Vicente. He tenido después la suerte de no estar lejos de esta tierra, salvo una temporada que viví en Suiza. Durante años viví en Pamplona y después en el santuario de Torreciudad, y ahora vivo en Huesca. Esto me ha permitido continuar con las visitas a mi tierra y el trato con muchos de vosotros durante todos estos años.

 

Recuerdo que uno de los años en los que vivía en el santuario de Torreciudad finalizó allí una de las etapas de la vuelta ciclista a Aragón. Corría entonces Indurain, que estaba en su época de apogeo, pero aquella etapa la ganó nuestro Fernando Escartín, lo que le llevó, poco después a proclamarse campeón de la Vuelta ciclista a Aragón. No os podéis imaginar lo orgulloso que yo estaba y lo que presumí ante mis amigos y compañeros de que uno de Biescas hubiese ganado allí esa importante competición. Y es que, los de Biescas siempre nos hemos alegrado mucho del triunfo de los de nuestra tierra.

 

Ahora, viviendo en Huesca, tengo la oportunidad de venir a Biescas con frecuencia y participar en alguno de los muchos actos que aquí se organizan. He participado, entre otros, en los organizados por la Asociación Erata. Recuerdo con agrado cuando el pasado invierno, unos días antes de la Navidad, subí con José Miguel Navarro y con un grupo de unas quince personas a poner el Belén en la ermita de San Benito, muy cerca de cima de Erata a más de 2000 metros de altitud. Subimos con mucha nieve. Era un día muy claro, con una visibilidad extraordinaria. Allí, desde la cima de ese monte desde donde se divisa con toda claridad Biescas sentí, una vez más, el orgullo de ser de este pueblo y pude comprobar desde allí lo bonito que es.

 

Otra de mis grandes alegrías ha sido el que saliera a la luz el libro que publiqué sobre la ermita de Santa Elena. La verdad es Santa Elena para los de Biescas es mucho. Todos la sentimos muy nuestra y acudimos a ella con verdadero entusiasmo, no solo en la fechas de su fiesta, sino también siempre que podemos. Al menos así lo hago yo. Resulta especialmente bonita la romería del domingo de Pentecostés a la que acuden más de treinta cruces de los pueblos de la comarca. Procuro no perdérmela nunca, como tampoco la del próximo día 18. Quiero aprovechar ahora aquí para agradecer a los muchos que habéis trabajado en el acondicionamiento de la ermita, además de Maxi y Sebastián Estaún no hay que olvidar a Enrique Aínsa y a los presidentes de la Hermandad, Antonio Maza, Paco Ara, Miguel Blasco... Y al tesorero Antonio Claver. También quiero agradecer aquí ahora a los habéis hecho posible la reconstrucción de la ermita de Santa Engracia no lejos de la de Santa Elena: a Rafael Oliver, a Sebastián Estaún, a Esteban Cajal, a Antonio Cajal, a Moncho de la Puente y a varios socios de Erata, entre ellos José Miguel Navarro, José Ramón Allué, Manuel Campo, Antonio Lalaguna, Paco y Pilar...

 

También me agradó participar con dos artículos en el libro, promovido por Ricardo Mur, nuestro párroco, y patrocinado por este Ayuntamiento, que hace tres años se publicó que llevó por título “Un paseo con Maxi por la historia de Biescas”. Allí contaba la intervención de los de Biescas en la batalla de Alcoraz, en el siglo XI, cuando un grupo de cincuenta hijos de esta villa participaron voluntariamente y de manera heroica a favor del rey Sancho Ramírez en la liberación de Huesca, dominada entonces por los sarracenos. Fue allí donde se hicieron acreedores de por vida del título de infanzones 20 familias de este lugar, entre ellos los Oliván, los Fañanás, los Aznar, los Acín, los Cajal, los Lalaguna, y otros más. Los descendientes de Biescas podemos, por ello sentir un noble orgullo por la valiente actuación de nuestros antepasados en una batalla que tuvo tanta importancia en los primeros tiempo de la Reconquista”.

 

Otra razón por la que vengo siempre que puedo a Biescas es porque en el cementerio de este pueblo tengo enterrados a mis padres y a toda mi familia. Ahora quiero desde este balcón del Ayuntamiento hacer un recuerdo agradecido a ellos y a todos los que en este pueblo les habéis ayudado, tanto a ellos como también a mí.

 

Como sabéis, este año han comenzado las actividades en el albergue o casa de connivencias en Jarandín. Es mi deseo –y estoy seguro de que así será- que esto constituirá un empuje para el pueblo. Está pensado para campamentos con chicos jóvenes y para connivencias con todo tipo de personas. Comprenderéis que para mi es un auténtico motivo de alegría que, en los lugares en los que yo he jugado siendo crío, sean otros los que ahora lo hagan. Mi deseo era que se llamase Jarandín, pero los actuales propietarios consideraron que este nombre, aún siendo muy bonito, para los que no son de esta tierra y no conocían el lugar antes, les puede sonar un poco infantil. Alguno decía que sonaba a jardín de infancia. No he podido oponerme a ello y se llamará Tramasierras, otro topónimo de este lugar que representa una partida  no muy lejana de Jarandín, aunque en el otro lado del río. Muchos habéis visitado el albergue. A los que no lo habéis hecho todavía, os invito a conocerlo cuanto antes. Es probable que yo no esté cuando vayáis, pero podéis decir que sois de Biescas y con mucho gusto os lo enseñarán.

 

Solo me queda agradecer al Ayuntamiento –al Sr. Alcalde y a los concejales de todos los partidos políticos-  y a todos vosotros que, desde este balcón que domina la plaza de nuestro pueblo, me hayáis permitido deciros estas palabras que, puedo confesaros con seguridad, me han salido del corazón. Quiero también hacer una referencia llena de afecto a las Presidentas, a las Damas infantiles de este año, y a todos los que habéis colaborado para que estas fiestas de Biescas continúen siendo, como lo fueron para mí durante tantos años: unos días de alegría, de amistad y de convivencia para todos los que ahora nos encontramos en este bonito pueblo de nuestro Pirineo.

 

Felices fiestas a todos y muchas gracias.

 

 

Pedro Estaún Villoslada

Biescas, 14 de agosto de 2013”